TENIS

Nadal no se rinde y piensa en un 2021 con ATP Cup, cuatro Grand Slams, Juegos, Davis y Masters

Después de un buen año que terminó con tristeza por la derrota en las ATP Finals, el balear encara un 2021 repleto de retos que considera “importante”.

Nadal no se rinde y piensa en un 2021 con ATP Cup, cuatro Grand Slams, Juegos, Davis y Masters
Clive Brunskill Getty Images

Rafa Nadal puso fin a un buen 2020 el pasado sábado con el triste epílogo de una nueva derrota en las ATP Finals, el único gran torneo que se le resiste y que, por unas cosas u otras, no ha conseguido ganar en sus diez participaciones. "Perdí una oportunidad importante, pero la vida continúa", expresó apesadumbrado. Un borrón que no debe ensombrecer los grandes logros del balear en un curso extraño, marcado por la pandemia del coronavirus. El más importante lo consiguió en Roland Garros, donde ganó por 13ª vez para sumar su 20º título de Grand Slam e igualar el récord de Roger Federer en el tenis masculino. También superó a Jimmy Connors como el jugador con más semanas consecutivas en el top-10: 192 desde este lunes. Y es el que más años ha finalizado en el top-2 del ranking, 12, por encima de los 11 de Roger Federer. Además, en el Masters 1.000 de París-Bercy, Rafa alcanzó las 1.000 victorias, una cifra a la que han llegado sólo Jimmy Connors (1.274), Federer (1.242) y Lendl (1.068).

"No hace falta poner notas a este año, la única que hay es negativa por la situación extrema que estamos viviendo, con una dificultad que nadie nos imaginábamos. Todo pasa a un segundo plano, pero a nivel personal, para lo poco que he jugado, ha sido bueno. Hay que estar satisfecho", dijo Nadal tras su derrota en Londres contra Daniil Medvedev, a la postre campeón. El curso empezó para el de Manacor en Perth y Sídney, con la ATP Cup, donde España perdió la final contra Serbia y él acabó con un balance de cuatro victorias y dos derrotas. Continúo en el Abierto de Australia, donde chocó en cuartos con un gran Thiem, que sería finalista. En Acapulco, justo antes del inicio del confinamiento, ganó el título.

La crisis de la COVID-19 le afectó anímica y deportivamente. Preocupado por la situación se embarcó junto con Pau Gasol en el proyecto benéfico Cruz Roja Responde y su campaña Nuestra Mejor Victoria sirvió para recaudar más de 14 millones de euros y ayudar a más de un millón de personas en situación de vulnerabilidad. Cuando volvió el circuito, Nadal decidió renunciar a la minigira estadounidense que se concentró en Nueva York, por sus dudas sobre la seguridad sanitaria y porque no tenía puntos que defender por la congelación del ranking. Reapareció en Roma casi siete meses después de haber jugado su último partido y cayó en cuartos frente a Schwartzman. Pero en un Roland Garros pospuesto al mes de octubre no falló. Ganó a Djokovic en la final, con frío y a cubierto, en unas condiciones inusitadas y que no le favorecían. En París-Bercy tampoco pudo triunfar por primera vez porque Zverev le apartó del camino también en cuartos. Eso antes del amargo final en Londres. Termina con el balance más corto de su carrera desde 2004 (27-7), debido a la pandemia, y dos títulos (ver cuadro).

Desde el momento de su derrota, Nadal ya pensaba en lo que tenía por delante. Un 2021 en el que, si todo va bien, volverán la ATP Cup, los cuatro Grand Slams, los nueve Masters 1.000, las Finales de la Copa Davis y el Masters, y además afrontará de nuevo un reto que le encanta, el de los Juegos Olímpicos, que tendrán lugar en Tokio tras haber sido aplazados este año. Aunque todo está un poco en el aire y dependerá de la evolución de la enfermedad que tiene a todo el mundo compungido y en alerta. "Mi ruta es descansar unos días y ponerme a entrenar. Estar listo para el 15 de enero intentar estar al máximo de mis posibilidades en lo que se juegue", explicó el número dos del mundo, avanzando que el inicio de la temporada podría retrasarse. "Tengo que hacer un esfuerzo este mes y medio que viene, para ser mejor jugador si cabe y darme opciones, porque el año que viene va a ser importante". Y probablemente lo será en la lucha por la supremacía histórica con Federer, que regresará en Melbourne, y Djokovic, y ante el imparable ascenso de los más jóvenes. "Hay que apuntalar una serie de cosas que van a hacer falta. Ojalá que las vacunas sean efectivas y pasados unos meses podamos volver a una cierta normalidad", deseó Nadal, un titán que no se rinde.