ROLAND GARROS

Carballés somete a Shapovalov en un partido frenético

Carballés ganó a Shapovalov (9º favorito). Carreño arrasó a Pella y Bautista, a Balasz. Ramos no pudo con Fucsovics y Davidovich cayó ante Rublev.

Carballés somete a Shapovalov en un partido frenético
ANNE-CHRISTINE POUJOULAT AFP

"Me he metido por primera vez en la tercera ronda de un Grand Slam, he ganado a un cabeza de serie y es mi primera victoria en el quinto set, no puedo estar más feliz", le dijo Roberto Carballés a Cedric Pioline en la Suzanne Lenglen nada más vencer en Roland Garros a Denis Shapovalov, noveno favorito, por 7-5, 6-7 (5), 6-3, 3-6 y 8-6 después de cinco horas justas de batalla. El canadiense asegura siempre partidos muy entretenidos por su ritmo endiablado y la espectacularidad de su tenis. Y esta vez el español no le fue a la zaga, entró hasta el fondo en la pelea, aguantó lo indecible y contraatacó con una calidad y una fuerza estremecedoras. Así se ganó el derecho a continuar soñando en París, donde se encontrará el sábado al búlgaro Grigor Dimitrov, que se deshizo del eslovaco Martin (6-4, 7-6 (5) y 6-1), en un más difícil todavía.

En el quinto set, frenético, Roberto tuvo que restar dos veces para continuar en el partido, con 5-4 y 6-5 para Shapovalov, y aguantó como un jabato. Parecía vencido, pero en su interior sabía que lo que iba perdiendo con su servicio lo podía ganar al resto con paciendo, esperando el falló de un rival tan impetuoso, que muchas veces se precipita (106 fallos no provocados) si los peloteos se alargan. Lo vio bien el valenciano y tuvo la audacia de esperar su momento. Hizo auténticas bestialidades, golpes que le salieron del alma, con unas fuerzas sacadas de flaqueza en los momentos importantes, sin perder nunca la fe en conseguir la victoria más importante de su carrera.

“La verdad es que estos últimos meses, en cuanto pude entrenar aproveché para hacer unos cambios físicos, y le estoy prestando atención a ese tema. Al final me he encontrado bien, aunque con dolores en las piernas, por los largos y muchos rallys al final del partido. Cuando te bajan los nervios, lógicamente estás cansado, pero estoy muy contento de haber aguantado ese ritmo durante todo el partido”, dijo Carballés, que se sacó la espina de su derrota el año pasado en el mismo escenario y con un marcador muy similar contra Krajinovic: “Estoy asimilando aún esto. Cuando terminó el último punto todos los nervios salieron. Necesitaba ganar un partido así, porque el año pasado me fui destrizado porque perdí 8-6 en el quinto set”. Roberto se presentó a sí mismo en la rueda de prensa: “Fuera de la pista, soy muy diferente, soy tranquilo, no suelo cabrearme mucho, llevo una vida tranquilla con amigos, familia, novia. En pista controlo en demonio que viene a veces y la tensión que te supera. Soy un jugador sólido en todos los golpes. Me gustaba de joven la pista rápida, pero en Barcelona me especialicé en tierra. Lucho hasta el último punto, como hoy”.

Carreño liquida a Pella por la vía rápida

Pablo Carreño también avanzó, sólo que con menos angustia, ya que ganó al argentino Guido Pella en tres sets (6-3, 6-2 y 6-1) y en 1h:26. El gijonés adornó sus estadísticas con 32 winners, 17 errores no forzados y un 89% de puntos ganados con primeros servicios, y no encajó ni un solo break. Impecable. “No esperaba que fuera un partido así de cómodo. Jugué muy bien desde el principio hasta el final, sin baches, y con un nivel de juego muy alto. Es verdad que Pella no está al 100% y no ha podido con el ritmo tan alto que le he puesto”, dijo Carreño. “Estoy jugando como siento, como lo noto, estoy entrenando, y seguiré haciéndolo sin pensar si tengo que hacer dejadas”, añadió antes de explicar como fue su paso de la pista dura a la tierra: “No tuve tiempo para adaptarme en Roma, porque jugué tres días después, pero luego decidí no ir a Hamburgo y venir aquí donde no podía hacer nada más que ir del hotel al torneo. Mentalmente he llegado fresco, físicamente también pude reponerme bien. Y aquí no pude entrenarme más de tres días, pero fueron sesiones buenas. Estoy contento con el nivel que tengo”. Ahora se las verá con su compatriota Roberto Bautista.

Bautista pone la directa

Roberto Bautista se metió en la tercera ronda de Roland Garros por sexta vez en su carrera en ocho participaciones con una apacible victoria contra el húngaro Attila Balasz (32 años y 87º del mundo). El décimo favorito del torneo se impuso por 6-3, 6-1 y 6-2 en 1h:46 y se enfrentará a otro español, Pablo Carreño. Dos partidos y ni un set perdido. Ese es el balance del castellonense, que traslada muy bien su consistencia a cualquier superficie. Bautista jugó muy bien con segundos saques, se fue bastante a la red y sólo acumuló 11 errores no forzados, muy pocos. Con 30 winners controló la situación, sobre todo en un comienzo de partido en el que se vio con un break de desventaja y luego respondió también cuando encajó el segundo, en una fase con cuatro roturas seguidas. “Contra Pablo me espera un bonito, de mucho peloteo con dos españoles que se lo van a dejar todo en la pista. Él está a muy buen nivel y jugó un US Open fantástico. Yo también estoy bien”, comentó Bautista.

Ramos no pudo con la fuerza de Fucsovics

Albert Ramos se despidió de Roland Garros al perder en la segunda ronda contra Marton Fucsovics, jugador húngaro de 28 años y 63º del mundo. A pesar del resultado, derrota en tres sets (7-6 (2), 6-3 y 7-5 en 3h:02), el español dio la cara en todo momento y de hecho tuvo el partido controlado en el primer set, cuando tomó ventaja con quiebre tempranero para ponerse con 3-0 en el marcador. Pero a partir de ahí, Fucsovics se vino arriba y con la fortaleza física que le da su constitución corporal (1,81 y 82 kg), martilleó a Ramos (34 golpes ganadores) y salvó hasta siete oportunidades de break en su contra. Fucsovics, que eleva su récord contra Ramos a 3-1, se enfrentará en tercera ronda al brasileño Monteiro, que eliminó al estadounidense Giron (7-6 (5), 6-4 y 6-1).

Derrota de Davidovich ante un Rublev intratable

Alejandro Davidovich, que superó la primera ronda de Roland Garros por primera en su carrera con una solvente victoria contra el francés Mayot en tres sets, no pudo superar este jueves el gran momento de forma por el que pasa el ruso Andrey Rublev (13º favorito), un jugador que ha madurado mucho y que viene de ganar el torneo de Hamburgo el pasado domingo. Después de un inicio de torneo en el que lo pasó muy mal para avanzar ante Querrey, al que ganó en cinco mangas, Rublev demostró lo que vale y superó por 7-5, 6-1, 3-6 y 6-1 a Davidovich, que provisionalmente sale de París en el puesto 70 del ranking. El saque no ayudó al malagueño, que falló más de la cuenta y no pudo seguir el ritmo de un rival que le colocó 12 aces y le rompió siete veces el servicio. El moscovita se enfrentará en tercera ronda al renacido sudafricano Kevin Anderson, que pudo con el 22º favorito, el serbio Lajovic (6-2, 6-4, 4-6, 3-6 y 6-3).

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