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MASTERS 1.000 ROMA

Djokovic pasa página en Roma

El serbio derrotó por 6-3 y 6-2 a Salvatore Caruso en su vuelta a las pistas tras la descalificación en el US Open por golpear con la bola a una jueza.

Novak Djokovic pasó página. Liquidó 6-3 y 6-2 a Salvatore Caruso en 1h:24 en su debut en el Masters 1.00 de Roma. Resopló después de un partido en el que no dejó ningún gesto a la galería, tocó la tierra, se llevó la mano al corazón, dibujó con sus brazos su característico gesto de agradecimiento hacia una grada vacía y, esta vez mirando al cielo, se permitió sonreír. Atrás queda ya el episodio del US Open por el que fue descalificado... El lobo vuelve a enseñar su colmillo y se medirá en tercera ronda a su compatriota Filip Krajinovic.

"Jugar es la única forma de dejar esto atrás", había advertido el serbio al aterrizar en Roma desde Nueva York, donde comenzó su 286 semana como número uno, empatando con Pete Sampras y teniendo ya sólo por delante a Federer (310). Allí, en octavos, en un gesto de ofuscación aunque involuntario después de sufrir un break de Pablo Carreño, lanzó una bola que alcanzó a una jueza de línea en la garganta. Un terremoto que, reglamento en mano, acarreó la expulsión inmediata, acabó con una racha de 26 victorias seguidas este año y cercenó la posibilidad de ganar su 18º Grand Slam para achuchar más a los ausentes Rafa Nadal (19) y Roger Federer (20).

A Salvatore Caruso, 87º del mundo y 27 años, le tocó a su pesar ejercer de bálsamo. Pero no torció la cara al partido. Compitió bien, pero se fue con sólo cinco juegos a casa, en un marcador abultado para su desempeño. Es lo que ocurre cuando se tiene enfrente al número uno, concentrado, sin conceder una sola de rotura y dispuesto a olvidar un incidente que marcará para siempre su carrera.

En el primer set, el de Belgrado rompió para 5-3. En el segundo, se procuró otro break para 2-1 y con otro más sacó ya para abrochar el 6-2. Liberado, se fue hacia la cámara y firmó 'Forza Roma, ti amo'. Ya con la sonrisa. Ya con Nueva York atrás y mirando solo hacia adelante, hacia Roma donde ya ha sido campeón cuatro veces y el año pasado perdió la final ante Nadal. El título le podría dar 400 puntos. Y hacerle más peligroso para Roland Garros. "Estaba deseando disputar el primer partido en tierra cuanto antes para remover todo lo que quedaba de ese episodio. Los bloqueos y dramas se van disipando", dijo. Borrón y cuenta nueva.