Simona Halep
Kiki Bertens
1 Set 2 Set 3 Set
6 6 2
2 7 6

TENIS | CINCINNATI

Halep deja escapar el título por tercera vez y lo alza Bertens

La rumana que perdió en Cincinnati las finales de 2015 (Serena Williams) y 2017 (Muguruza) cayó ante la holandesa, que logra su sexto título, 2º en 2018.

Simona Halep, pequeña (1,68) y brava, acostumbra a protagonizar grandes hazañas, pero de vez en cuando, más a menudo de lo que le gustaría, desperdicia grandes oportunidades de engordar su palmarés y ser aún mejor tenista sobre el papel de lo que es. Le costó un mundo llegar a ser número uno y otro levantar su primer título de Grand Slam. Lo hizo en Roland Garros el pasado mes de junio, cuando ganó a Sloane Stephens en la final. Esta semana llegó a Cincinnati con el trofeo de Montreal bajo el brazo y dispuesta a repetir éxito, pero tras ganar nueve partidos consecutivos, falló otra vez en el momento decisivo. Y eso que comenzó con ventaja ante Kiki Bertens, que se llevó el gato al agua con paciencia y determinación: 2-6, 7-6 (6) y 6-2 en 2h:05. 

Por tercera vez casi seguida, Halep cae en la final del Western & Southern Open del estado de Ohio. En 2015 no pudo con Serena Williams y el año pasado, Garbiñe Muguruza le pasó por encima (6-1 y 6-0). Bertens está de moda. Con este, suma seis títulos en su carrera con 26 años, dos esta temporada tras el de Charleston, más la final del Mutua Madrid Open en la que cayó contra Petra Kvitova. Ya es 13ª en el ranking mundial, el puesto más alto de su carrera.

Halep pasó de dominar a placer a verse dominada, salvar un punto de set en la segunda manga y perderla en un desempate que había iniciado con ventaja. La holandesa fue un muro que devolvió todos los cañonazos furibundos de la rumana, que terminó perdiendo la paciencia. En el tercer parcial, Bertens quebró el servicio de su rival a la primera ocasión y repitió dos veces más para contestar al contrabreak de Halep y ganar por fin tras dos duelos particulares seguidos en los que salió derrotada (Wimbledon 2016 y Roma 2017). Entremedias, Simona dejó un sublime willy (las chicas también los hacen) para pasar la pelota por debajo de las piernas y ganar luego un punto que no le sirvió, desgraciadamente, para nada.