ROLAND GARROS

Nadal, al club de los 900 triunfos y a cuartos por 12ª vez en París

Empezó con un 0-2 y después, encorajinado, arrasó al alemán Marterer. Supera a Connors con 234 victorias en Grand Slams. Se enfrentará a Schwartzman.
Nadal - Thiem, Final de Roland Garros 2018 en directo

París
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Rafa Nadal.
GONZALO FUENTES REUTERS

Maximilan Marterer puso la primera congoja seria en los corazones de los seguidores de Rafa Nadal por primera vez en lo que va de Roland Garros. El alemán de 22 años y 70 del mundo, arrancó ante el diez veces campeón en París con un break de salida y lo consolidó con su saque: 2-0, buenas sensaciones por su parte y regulares por la del español. Pero hasta ahí duró su primera amenaza (más adelante hubo otra), porque Nadal, encorajinado, apretó el botón del turbo y ganó los cinco juegos siguientes y el primer set.

Así son las cosas para don Rafael, que con su victoria por 6-2, 6-3 y 7-6 (4), se une al club de las 900 en ATP, que solo tenía hasta ahora cuatro miembros: Connors (1.256), Federer (1.149), Lendl (1.068) y Vilas (949). El balear pasa a uno de ellos, Connors, en partidos ganados en Grand Slams, con 234. Y es la duodécima vez que se mete en cuartos de final del torneo parisino, un hito con el que iguala a Novak Djokovic, que lo logró ayer. Además, ya acumula 34 sets consecutivos sin perder sobre la arcilla gala. Se enfrentará, por tercera vez este año, al argentino Diego Schwartzman, que remontó ante el sudafricano Kevin Anderson (1-6, 2-6, 7-5, 7-6 (0) y 6-2).

Tras esa primera manga con extraño comienzo y reacción posterior, la segunda fue más plácida para Nadal. Cambiaron las tornas y fue el español el que se adelantó de inicio (2-0) y sentenció luego en el séptimo juego. El revés le corría fenomenal y con el drive impactaba con una potencia que se le atragantaba a Marterer, que en ocasiones ni siquiera podía contestar con la suficiente fuerza como para superar la red. Pero el zurdo teutón, con buen golpeo, tuvo la audacia y el orgullo de inquietar de nuevo al "monstruo", como él mismo le llamó en la previa. En el tercer parcial estuvo 3-1 arriba, animado por un público deseoso de ver más tenis. Por unos momentos, se acercó mucho la posibilidad de que Rafa perdiera por fin un set en la capital de Francia, pero controló el tie-break (el primero allí para el de Manacor desde las semifinales de 2013 contra Djokovic) y se agarró a esa estadística, al torneo y a la persecución de un undécimo título en Roland Garros.