El mejor sucesor posible

Tenis. Wimbledon | Desde el palco

El mejor sucesor posible

¡Por fin! Cuarenta y cuatro años después el fútbol pudo con la maldición. Cuarenta y dos años más tarde por fin tengo sucesor en Wimbledon. No hay nadie mejor que Rafa Nadal para recoger el testigo. Fue un día especial para él, pero especialísimo para mí, porque no veía llegar el momento en que un español (la gran Conchita aparte, por supuesto) levantara el trofeo del torneo más grande del mundo del tenis. Ese que todo el mundo quiere ganar, ese que consagra a los mejores.

Otro socio. El All England Lawn Tennis&Croquet Club ya tiene otro socio de honor. Cuando dentro de muchos años Rafa vuelva a Wimbledon, portará la chaqueta de los campeones, vivirá los partidos desde el Palco -como yo ayer preso de un amasijo de nervios-, será tratado como un rey. Me alegro, porque ha enseñado el camino a los chavales que vienen detrás, que desde hoy saben que la hierba no es una frontera imposible. El mundo es suyo.

Recuerdos. Yo viví mi momento de gloria derrotando a un caballero, Dennis Ralston. Rafa lo ha conseguido a costa de la amargura de otro, Roger Federer. En Londres me veían como el españolito, el débil que se atrevía a desafiar a los estadounidenses o australianos. Ahora, sin embargo, somos considerados enemigos temibles. Algo ha cambiado, y me alegro profundamente. Por cierto, Nadal es el auténtico número uno y algo falla en el ránking ATP cuando eso no se refleja en el papel. No estoy triste, sino contentísimo.