sábado, 28/03/2009

Suma y sigue en versión funcionarial

En un Bernabéu lleno y con un ambiente excelente antes del partido, España dejó una actuación muy por debajo de lo que venía siendo norma tras la Eurocopa. Fría e imprecisa, la selección encontró un triunfo de oro gracias a un gol de Piqué en una acción a balón parado al cuarto de hora de la segunda parte. Hasta entonces, Turquía había vivido tranquila y había tenido las mejores ocasiones ante una España que no mostró casi ninguno de sus rasgos más brillantes pero que no olvidó a la postre el más importante: su imparable inercia ganadora.