domingo, 24/08/2008

Un campeón orgulloso

Iturralde revolucionó el partido con la expulsión de Van der Vaart en el primer tiempo y expoleó a un alicaído Madrid, que ganó la Supercopa por orgullo, fe, pasión y carácter ganador y remontando un gol en contra jugando con nueve por las expulsiones de Van der Vaart y Van Nistelrooy. Fue un partido intenso y vibrante.

Óscar García