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Benzema se agiganta mes a mes

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Como ante la Juve en Los Ángeles, Ancelotti eligió para enfrentarse al Eintracht en Helsinki a los once titulares de la final de Champions. Un doble homenaje a sus campeones y un mensaje a los nuevos: aquí tenéis que apretar para pasar por delante de alguno de estos. Y los elegidos ganaron con solvencia este que no se sabe del todo si es el último trofeo de la temporada pasada o el primero de la nueva. Mourinho definió la Supercopa de España como más que un torneo de verano pero menos que un verdadero trofeo oficial. Para mí vale también para la Supercopa de Europa. En todo caso, había que ganarlo y Benzema lo levantó.

Fue una victoria de oficio, lejos de aquellos arrebatos inolvidables con los que el Madrid conquistó la inolvidable Champions 2021-22. El Eintracht, debilitado por las salidas de Hinteregger y Kostic, salió muy medroso. Cuando se empezó a mover vimos que Courtois sigue espléndido y de paso que en cuanto hay algún espacio Vinicius arma el lío. No marcó, pero el primer gol vino de un córner por paradón de Trapp a un tiro suyo y luego le daría a Benzema el segundo. El francés se estrenaba ayer como capitán y de paso adelantó a Raúl en la tabla histórica de goleadores, y con menos partidos jugados. Su figura se agiganta mes a mes.

Resuelto el partido, Ancelotti, que es muy transparente en todo, nos dejó ver sus prioridades al dar entrada a los suplentes. Fueron compareciendo Rodrygo, Camavinga, Ceballos, Tchouameni y Rüdiger, lo que da a entender que los tiene más presentes que al resto. No vimos ni a Asensio, que anda por ahí como flotando, ni a Hazard, sobre el que existe la curiosidad de si podrá cumplir al menos el papel de repuesto ocasional de Benzema. De momento, lo que hay son once titularísimos, cinco en la antesala y luego los demás. La temporada dirá. En todo caso, un Madrid solvente con fuerza, juego, moral y el hambre de títulos intacto.