Pellegrini, Juanmi y un cierre de oro

Hay una quinta plaza en juego en esta visita del Betis al Santiago Bernabéu. ¿Se esperaba algo más en Heliópolis para este último envite de la temporada? Quizás sí. Sería el mejor reflejo de que cierto grado de ambición se instaló definitivamente en el club verdiblanco, que rozó la opción de pelear por la Champions League en este tramo final de LaLiga. Hoy Pellegrini quiere un cierre brillante. Juanmi pretende conquistar su corona goleadora. Fekir necesita conquistar el escenario de los escenarios. Y otros quieren decir adiós desde el césped. Será un curso para la historia. Pero el Betis quiere comenzar a pintar ya bocetos de su siguiente proyecto. Uno en el que aspirar a más siempre esté presente. Esa aspiración que Pellegrini, el gestor de esta presente brillantez, tiene tatuada en su piel.

No llegó al cierre de curso la mejor versión del Betis. Al menos no encuentra el camino para exponer ese fútbol que maravilló por momentos entre noviembre y febrero y que fabricó las ansias del presente. Hay menos energías. Pero Pellegrini pretende que se agoten del todo en una cita que siempre es especial para él y lo es para los que salten al césped. El campeón como guía en la que medirse. No habrá reservas y sí atrevimiento en escena, más allá de que su rival tenga la mirada puesta en la final de París. Será quinto o será sexto. Nada perturbará que este Betis haya vuelto a enamorar a muchos tras varias temporadas de emociones truncadas e ilusiones de papel. La esperanza del presente se apoya en Pellegrini para tratar de asaltar el feudo del Real Madrid y demostrar que hay más argumentos en escena para este Betis. Y, sobre todo, que llegaron para quedarse.