El Tour del País Vasco

La historia del Tour no se puede concebir sin el País Vasco. Ni tampoco la historia del ciclismo mundial. La afición vasca, una de las más fieles, inunda cada año de ikurriñas los puertos de los Pirineos. Sus ciclistas también han relatado bellas páginas en su centenario palmarés: Ezquerra, Loroño, Otaño, Aurelio, Errandonea, Galdós, Nazabal, Lasa, Perurena, Cabestany, Gorospe, Lejarreta, Etxabe, Etxebarria, Olano, Galdeano, Mayo, Beloki, Otxoa, Laiseka, Gárate, el Kas, el Euskaltel… Y también sus carreteras. La primera vez que el Tour cruzó la cordillera hacia una meta en España aterrizó en San Sebastián, en 1949, la misma ciudad que lanzó la carrera en 1992, con victoria en el prólogo del campeonísimo Miguel Indurain, vecino de Navarra.

En 2023, 31 años después, el Tour volverá a partir de Euskadi con dos etapas con mucho sabor a ciclismo. El primer día, con un bucle vizcaíno Bilbao-Bilbao que enlazará Morga, el Vivero, Pike Bidea… y una meta en ligera subida. Y el segundo, entre Vitoria y San Sebastián, sobre una parte del recorrido de la Clásica, que incluye a Jaizkibel como juez. Dos trazados muy vascos y muy ciclistas, que en la tercera jornada enfilarán desde Amorebieta la frontera de Irún.

El Tour de Francia ha desgranado su Grand Départ de 2023 desde Bilbao en la misma semana que la Vuelta a España, sólo dos días antes, anunciaba su salida desde Barcelona. Una ilustre coincidencia que pondrá en el foco a dos grandes ciudades españolas, que además están muy vinculadas a la historia del deporte y a la épica del ciclismo. Todo un lujo. Está demostrado, y cuantificado, que el pelotón es uno de los mejores vehículos publicitarios, no sólo por los anunciantes estampados en los maillots y en las pancartas, sino porque enseña las delicias históricas y geográficas a través de las plásticas imágenes de televisión. Las salidas de las grandes vueltas, además, tienen un enorme impacto en la audiencia, y no sólo durante la competición, sino también en las actividades previas. Las dos noticias son monumentales.