Vinicius tira del carro

Partido de poca eficacia ofensiva por parte del Real Madrid. Empezó bien el equipo, jugando rápido y llegando con peligro a la portería ilicitana, pero no fue el día del acierto. Todo lo contrario le sucedió al Elche, que llegó al gol, de forma brillante, cada vez que se asomó por los dominios de Courtois. Cuando el resultado se puso cuesta arriba, Vinicius se erigió como el futbolista fundamental para darle vuelta a la situación. No necesitó espacios grandes para generar desbordes y ventajas, encontrando los pequeños agujeros que quedaban en la poblada defensa de los de Francisco.

Las jugadas más peligrosas salieron de las botas del brasileño y este partido invita a ser optimista con su rendimiento ante defensas posicionadas en bloque bajo, situación en la que no estaba brillando tanto como corriendo a campo abierto. Además de la rebeldía, la fe y el carácter competitivo de los de Ancelotti para no desfallecer hasta el final, cabe destacar, un día más, el partido de Militao. Su segunda parte es una exhibición de poderío, entrega y exuberancia física, a los que hay que sumar el gol del empate, con un salto en el que llega muy arriba para ganar ese remate.

Empate que seguramente deje un buen sabor, tal y como pintaban los minutos finales, pero que a la vez es una oportunidad perdida para abrir brecha con los perseguidores.