El último año de Valverde, el año de Enric Mas

El equipo más longevo del pelotón presentó este jueves su plantilla para su 43ª temporada en escena. Un clásico no sólo del ciclismo, sino del deporte mundial. Desde aquel valiente Reynolds nacido en 1980, pasando por el ilustre Banesto, por el Illes Balears y el Caisse d’Épargne, hasta llegar al actual Movistar, que ha aumentado la familia con la escuadra femenina, han pasado más de cuatro décadas de gloria. Los nombres de Miguel Indurain y Pedro Delgado están grabados en la historia. También los de Ángel Arroyo, Chava Jiménez, Abraham Olano, Óscar Pereiro, Nairo Quintana… y, por supuesto, el de Alejandro Valverde. El murciano es una leyenda en activo que a sus 41 años, que serán 42 en abril, encara su última campaña profesional. Valverde se va. Ahora, sí. Y el Movistar, de brillante pasado, sólo puede mirar al futuro.

El presente telefónico pasa por un nombre: Enric Mas, balear de 27 años. Mas afronta un curso decisivo para definir cuál es su sitio en el pelotón mundial. En 2018, todavía en las filas del Quick Step, el ciclista de Artá sorprendió con su segunda plaza en el podio de la Vuelta y su victoria en la etapa reina de Andorra. Aquella brillante actuación le colgó el cartel de sucesor, sobre todo porque un año antes había anunciado su retirada Alberto Contador, que también apostó expresamente por Mas para el porvenir. La progresión, sin embargo, no se confirmó. El mallorquín acabó quinto en el Tour 2020, quinto en la Vuelta del mismo año, sexto en el Tour 2021… Ni explotaba en las grandes, ni explotaba en el resto del calendario. Su segundo puesto en la pasada Vuelta le devolvió al cajón de la esperanza, si bien es cierto que nunca inquietó al campeón, Primoz Roglic. Ahora le falta dar un último paso, que en realidad es un salto gigantesco. La única fórmula es correr al ataque. Y ha aceptado el reto: “Me encantaría ser más agresivo, y creo que lo voy a ser”. No hay otro camino. 2022 es el año.