El verdadero impacto de Alexia

A punto de cumplir 28 años, Alexia Putellas cerró con el The Best los meses de su consagración como estrella del fútbol mundial. Capitana del triplete de un Barça primoroso que ha elevado el fútbol, ha completado su éxito colectivo con el oro de los premios individuales, el Balón de Oro, la Creu de Sant Jordi y el The Best. Se habla mucho del impacto mediático de Alexia estos días. De hecho, podría decirse que es la imagen más fresca a nivel mundial del Barça de hoy. Su rostro se codea en la Gran Vía de Madrid con los de Sergio Ramos o Harry Kane; y lonas gigantescas cuelgan en las principales arterias de Barcelona.

Pero el verdadero impacto de Alexia está en el césped. Esta temporada, Alexia ya lleva 18 goles y 13 asistencias entre Liga y Champions y es muy difícil estar más cerca de ser la jugadora perfecta. Con un sentido innato del juego, maneja los tiempos. Utiliza los toques precisos, casi siempre apenas control y pase. Ataca los espacios, filtra balones de gol. Y llega espectacularmente. Tiene una pierna izquierda privilegiada, tira los libres directos y su último gol, por poner un ejemplo, ha sido de cabeza. Hasta esa suerte maneja con precisión. Los números le salen solos porque es una futbolista alejada de egoísmos. Su virtud es hacer jugar al equipo, pero le sobra tiempo para hacer sus números. Muchos partidos de Alexia resultan, en sí mismos, un clínic.

Así que el triunfo de Alexia fue merecidísimo, y sirve también para reivindicar a un equipo, el Barça, que sorprendentemente no metió ninguna jugadora en el once ideal del año después de ganar el triplete. Una anomalía total en un equipo que tiene un seguro en la portería como Sandra Paños, una jugadora de dilatadísima trayectoria como Marta Torrejón que también sabe ser decisiva en las dos áreas; Mapi, un muro atrás y una jugadora de carácter. Y a Leila, que domina el carril izquierdo con suficiencia. Eso por no ir al centro del campo, con Patri Guijarro o Aitana. Y en la delantera en la que, además de Jenni, juega Mariona Caldentey, un comodín perfecto para cualquier entrenador. Y Martens, esta sí más en el foco, más Caroline Graham Hansen, una de las futbolistas con mejor uno contra uno del mundo.

Pronto la FIFA tendrá que reconocerlas a ellas también, porque como bien dijo Alexia el día que la eligieron para dar el discurso de las galardonadas con la Creu de Sant Jordi: "Hemos venido para quedarnos". Bravo, Alexia.