¡La Décima!

El chotis blanco.- Por si alguien lo duda, el Madrid es quién ya mandaba en la capital desde que aterrizó Di Stéfano en el Bernabéu en 1953; es quién manda en la capital cómo ha demostrado hoy y como lo hizo en las inolvidables finales de Lisboa y Milán; y seguirá siendo quién mande en la capital porque su genética, su compromiso con el escudo y su perspectiva de los derbis le hace sentirse superior a sus vecinos del barrio de San Blas. Simplemente, lo es. El Madrid ganó el derbi desde la autoridad futbolística de su discurso. Supo esperar al enemigo en torno a su acorazada portería (con Courtois, Carvajal, Militao, Alaba y Mendy es una quimera agujerear ese muro) y después soltó andanadas mortíferas, con picaduras a la yugular de Oblak, que apenas hizo otra cosa que agacharse para recoger los dos golazos que le metieron Benzema y Asensio. Meterle mano al Madrid de Ancelotti es casi imposible. Es un líder granítico, firme, entusiasta y feliz. Hoy bailó un chotis maravilloso en la cara de los atléticos. Todo ha vuelto a la bendita normalidad.

La Décima.- Este artículo lo he titulado así porque, efectivamente, se ha consumado el décimo triunfo consecutivo de la tropa de Carletto en esta racha maravillosa iniciada tras el 0-0 con Osasuna. O sea, ante el Atleti del Cholo cayó la décima victoria, palabra mágica de seis letras que nos lleva en el túnel del tiempo hasta ese 24 de mayo de 2014. Antes del derbi le compré ese número (24.514) de lotería a mi amigo Nabil, de la Peña Capote y Montera. El conjuro surtió efecto. Solo falta que encima llegue el día 22 y nos toque. ¿Por qué no?

A tus pies, Luka.- Lo de Modric es un caso para la ciencia. Con 36 años juega como los ángeles y tiene más piernas que la mayoría de sus rivales. Ante el Atleti ya se matriculó en Lisboa con el córner que dio pie al gol milagroso de Ramos. Siete años después puso patas arribas el Bernabéu con una actuación bestial. En el segundo tiempo y tras una de sus 'modricadas', los 51.024 vikingos que poblaban las gradas cantaron al unísono “Modric, Modric, Modric”. Más que merecido el cariño al croata. Hoy mismo debería renovar hasta 2023. Su yogur no tiene fecha de caducidad. El genio de Zadar es eterno y un ejemplo para los Valverde y Camavinga que vienen apretando preparando el relevo. Te queremos, Luka.

Tibu, un gigante.- El derbi se ganó también, para ser justos, por la colosal actuación de Courtois. El gigante belga agrandó su enorme figura y desquició a los soldados del Cholo con cuatro intervenciones determinantes. Sobre todo una postrera a J. Félix, al que le sacó un balón con la cara, tal cual. Tibu, tú eres The Best. Con tus hazañas bajo palos estás ayudando a que el ejército del Cholo esté a 13 puntos, y que el Barça del 'Efecto Xavi' esté a 18. En Navidad puede estar todo casi resuelto. Una pasada.

Vikingos felices.- Mi hijo Marcos asistió en el Bernabéu a su primer derbi. Está pletórico. El primero mío fue en 1983 y ganamos 5-0. Tanto el padre como el hijo sabemos de sobra por qué somos del Madrid...