Alcaraz, un número uno en ciernes

Carlos Alcaraz es el tenista de moda. A su gran nivel técnico suma hoy un desarrollo físico y mental muy notable. Es un tenista agresivo, con un cañón en los brazos y un ritmo de bola endiablado. Equilibrado en potencia y velocidad de reacciones, capaz de cubrir cada rincón de la pista. Y más fiable bajo presión, en los momentos clave. Con un nivel de confianza alto, es un competidor tan talentoso como sólido.

Los resultados de su meteórico ascenso son el fruto de un trabajo humilde y silencioso junto a su equipo de confianza, liderado por Ferrero, que va puliendo a un tenista con un potencial difícil de calcular porque lo tiene todo: servicio, derecha, revés, volea, físico, cabeza, actitud, competitividad… Con disciplina, autoexigencia, entrenamientos de calidad para seguir mejorando y la experiencia tranquila del héroe de la primera Copa Davis.

En 2021 Alcaraz luce un balance de 32-17 (8-4 en Grand Slam), tres títulos (Oeiras, Umag y NextGen ATP Finals) y una huella imborrable en Nueva York, siendo el cuartofinalista más joven de la historia del US Open por delante de Agassi. Grandes rivales como Tsitsipas, Berretini, Ruud o Sinner ya saben cómo se las gasta. Ni las comparaciones con Nadal parecen agobiarle. Alcaraz lo tiene todo para hacer realidad sus sueños.