Un Bayern con bajas y con menos estímulos

La incógnita de la tensión competitiva. El Bayern es uno de los equipos en mejor estado de forma de Europa ahora mismo. Lo dicen los números -líder en Europa y en Alemania- y aún lo gritan con más fuerza las sensaciones al verle jugar. Viene de derrotar al Borussia Dortmund en el partido de mayor dificultad posible en la Bundesliga -aunque lo hizo con polémica- y los precedentes más inmediatos frente al Barcelona dejan claro que, a priori, los bávaros son muy superiores. Sin embargo, los de Xavi se pueden agarrar a la falta de estímulo competitivo que tendrá un conjunto que ya se ha asegurado la primera plaza del grupo y que podría rotar después del desgaste del choque en el campo del Borussia. Observando el comportamiento del conjunto de Nagelsmann en la jornada anterior, cuando visitaron Kiev y virtualmente eran ya primeros, existe una pequeña esperanza. Es cierto que aquel día no descansaron las grandes figuras y que el preparador alemán alineó el mejor once posible, pero también lo es que el comportamiento del equipo fue menos arrollador que de costumbre -ganó por 1-2 y no se impuso con la claridad habitual en el reparto de ocasiones de gol, especialmente en una segunda parte discreta en la que pareció levantar el pie al disponer de una ventaja de dos tantos-.

Lewandowski celebra un gol.

Musiala y Marc Roca tienen poco ritmo. Nagelsmann aseguró que hará pocos cambios y que sacará una alineación muy reconocible. Kimmich es baja segura por el COVID, lo que sin duda es una buena noticia para el conjunto azulgrana. Goretzka también se perderá el duelo en la medular, por lo que es probable que el doble pivote esté formado por Tolisso y Marc Roca. Más allá de la diferencia de calidad, el buen medio centro catalán ha disputado muy pocos minutos en lo que va de temporada -sólo los 24 de Kiev el 23 de noviembre-, por lo que su ritmo competitivo difícilmente estará a la altura del que suele imponer el Bayern en todos sus partidos. La otra variación podría ser la inclusión del prometedor extremo Jamal Musiala en uno de los costados, una zona en la que también está confirmada la ausencia de Gnabry. Aunque el joven internacional alemán ha jugado bastante más que Roca, no es titular desde el 23 de octubre. Querrá reivindicarse, pero es difícil que tenga la confianza que otorga la continuidad. De los que parece que no podrá librarse el Barça es de Müller y Lewandowski. El goleador polaco está enrachado -lleva doce goles en sus últimos diez partidos-, persigue el trofeo de máximo anotador de la competición y está picado por no haberse llevado el Balón de Oro. Toda una amenaza.

La ayuda desde Lisboa. Si el resultado en Múnich no es favorable, el conjunto catalán puede agarrarse a una carambola: que el Benfica no consiga vencer en casa al Dinamo de Kiev. Parecería poco probable, pero los ánimos en la entidad lisboeta están muy crispados tras la derrota por 1-3 frente al Sporting en el derbi del pasado viernes. Hubo pañolada en la grada y la posición de Jorge Jesús en el banquillo ha quedado muy debilitada. La prensa lusa habló de un vestuario hundido tras un choque que les dejó a cuatro puntos del liderato. No parece la mejor forma de encarar el decisivo duelo frente a los ucranianos.