La capital del running y del basket

La imagen se tomó el lunes por la mañana en L’Alqueria del Basket. En ella lucen sonrientes dos mujeres triunfadoras, dos deportistas de éxito. Cristina Ouviña, base internacional, zaragozana de 31 años, sostiene el trofeo que acredita al Valencia como ganador de la Supercopa, tras batir contra pronóstico al Ekaterimburgo, el gran dominador del baloncesto continental con seis títulos en la Euroliga. Ella fue designada MVP, la jugadora más valiosa de un partido en el que tuvo enfrente a Jonquel Jones, la MVP de la WNBA; a Brittney Griner, la máxima anotadora de la final en Estados Unidos; a Alba Torrens, seis veces campeona de la Euroliga… Un equipo de ensueño que fue reducido el viernes por la ilusión de La Fonteta, con Ouviña al timón. Junto a ella, volvemos a la foto, posa Letesenbet Gidey, laureada atleta etíope, bronce olímpico y plata mundial en 10.000 metros, que muestra un cartelón donde se puede leer: World Record. La africana de 23 años batió el domingo la plusmarca de media maratón con 1h 02:52, para convertirse en la primera mujer que baja de 63 minutos.

El vínculo entre ambas, además del deporte, es la ciudad de Valencia, que acogió dos gestas de máximo calibre en un plazo de tres días, para avanzar en el camino de erigirse en la capital del running y del baloncesto. Detrás de los dos sucesos se alzan el Valencia Basket y la Fundación Trinidad Alfonso. En definitiva: Juan Roig, el mecenas. Las carreras encadenan un récord tras otro, hasta el punto de que actualmente registra el masculino, logrado por Kibiwott Kandie, y el femenino de media maratón. Ocho de las diez mejores marcas de hombres se han sellado aquí, por poner otro ejemplo. El basket progresa con sus dos equipos de élite, pero también con la instalación ejemplar de L’Alqueria y con el Arena que viene… Hay dinero, sí, pero bien invertido. Y con una enorme proyección social.