¡Alaba Madrid!

El jardín del Madrid.- En eso está empezando a convertirse el Camp Nou para los madridistas. En nuestras últimas nueve visitas al santuario culé solo hemos sufrido una derrota... ¡Y encima en el único día que no estuvo Messi! La autoridad y serenidad con la que juega el Madrid en feudo azulgrana es digna de estudio. Sin hacer un partido deslumbrante, sin sacar toda la inspiración que se requiere en partidos de este fuste, sin ir a quemarropa como quizás exigía la debilidad barcelonista en esta cita, el Madrid firmó un triunfo cómodo, aseado y justísimo. De hecho, Courtois fue más noticia por su amago de percance en la rodilla derecha que por sus paradas. El belga solo intervino para detener un remate de Ansu Fati que le vino a las manos. El Madrid se siente muy superior al Barça desde hace tiempo y eso se palpa en nuestros últimos duelos al sol (el de este domingo lo fue literalmente, con 86.422 testigos). La tropa vikinga ha cantado victoria en sus últimos cuatro Clásicos jugados desde 2020. Aquel 2-0 prepandemia en el Bernabéu (Vinicius y Mariano), el 1-3 del curso pasado en el Camp Nou (Valverde, Sergio Ramos y Modric) y el 2-1 del Di Stéfano en la pasada Liga (Benzema y Kroos). Y añadan el bailecito de este 'happy sunday' en el que Alaba y Lucas pusieron su rúbrica. Ya van 99 victorias merengues por 96 culés. En el Bernabéu, en la segunda vuelta (se jugará el 20 de marzo), tocará celebrar el centenario feliz...

El show de Vini.- Hace tiempo que lo vengo avisando. Vinicius ya es una bendita realidad y aparcó los libros de estudiante meritorio hace varios meses. En grandes escenarios y grandes días está empezando a gustarse y a demostrar el talento que tiene a raudales. Su partidazo de hoy quedará grabado en la memoria de esa afición blanca que llegó a recelar de él. En la primera parte hizo un roto a Mingueza, que acabó en el banquillo tras la pausa para evitar males mayores. Vini ofreció un repertorio de caños, regates en salida, conducciones a la velocidad de la luz y pases con periscopio. Me quedo con su maravillosa apertura a Rodrygo, con la zurda, en la jugada del golazo de Alaba. El austriaco se matriculó a lo grande en su primer Clásico, aunque David ya estuvo en el 2-8 al Barça y eso se queda en la memoria de un futbolista de gran trapío como es él... Pero volvamos al MVP del Camp Nou. Vini va añadiendo guindas a su repertorio y cada semana nos deleita con aportaciones al juego de las que se benefician su equipo y Ancelotti, que lo adora. Por cierto, Mingueza le hizo un penalti, pero ya estaba previsto que por ese camino el Madrid iba a tener difícil ganar el partido. Mejor así, sin excusas.

Lucas Vázquez.- El multiusos gallego se merecía la alegría de poner su firma en el 0-2 que a la postre resultó determinante. Mis compañeros culés del Carrusel se jactaban antes del partido de tener en el once titular a siete jugadores que habían pasado por La Masia y que el Madrid solo tenía un español en su once inicial. Pero olvidaron que ese españolito los tiene cuadrados y se llama Lucas. Como ya logró con Zidane, se ha hecho con el puesto de lateral derecho de guardia y en cuanto puede recuerda sus tiempos de extremo. Así logró el 0-2, desnudando a la frágil zaga de Koeman. Por cierto, resiste Ronald. El madridismo te quiere.

Euforia.- Mis amigos me han petado el móvil con sus Whatsapp. Aunque ya sea una rutina gozosa, ganarle al Barça siempre sabe de lujo. Con Messi o sin Messi, el Madrid es el Madrid.