Urge una gran sentada para unificar criterios arbitrales y no cargarnos el fútbol

Ni toda la noche en hielo me ha quitado el calentón que llevo después del partido ante el Liverpool, desde luego no me ayudó el escuchar tertulias comentando que están de acuerdo en que se respete el reglamento en la jugada de Griezmann, y se haga caso omiso al protocolo VAR en el penalti (para mi no lo es) de Gimenez. Algo también inexplicable con el primer gol de Antoine, interfiriendo Lemar en Matip. Imagino a los aficionados del Valencia en la jugada de Gayà con Ansu, donde después de siete tomas, no hay una en la que se vea como arrolla al jugador blaugrana, donde como siempre he visto ante un mínimo contacto, no se fue al VAR. O como se retorcería Zidane viendo la jugada de Griezman. ¿Imagináis a Zizou expulsado cada vez que hacía esas obras de arte en sus controles, leventando la pierna hasta el ático, durmiendo el balón, imagináis que en algunas de ellas metiese la cabeza un rival? Encima, en otro partido de la misma jornada de Champions, Ibrahimovic realiza una accion similar y le sacan amarilla.

Sinceramente no entiendo la falta de interpretación en los protocolos VAR ni en los reglamentos, nos están volviendo locos a todo lo que rodea el fútbol, periodistas, aficionados, entrenadores y jugadores. Hace falta, como el comer, una seria gran sentada, volver, como diría el profesor Relaño al antiguo testamento, quitarle el corsé al colegiado de campo y unificar criterios para interpretar el reglamento y aplicar correctamente el protocolo del dichoso VAR. Urge unificar criterios para saber a qué atenernos y no cargarnos el fútbol.

Una vez parido el calentón, tengo que decir que las señales que lleva dando el equipo del Cholo ante Barça y Liverpool son saludables. Que pena que ante los de Klopp, en el partido que más mereció ganar de los tres últimos jugados contra ellos, fuese derrotado. En un encuentro donde en los primeros 15 minutos los rojiblancos no descifraron a los ingleses, sufriendo con la línea de tres en salida de pelota y los movimientos por dentro de su lateral Arnold, provocaban de nuevo un cisma por banda izquierda, donde Salah campó a sus anchas. Tenemos un problema por ahí cuando llega un extremo estrella Michelín, sea Hermoso a campo abierto, o Carrasco defendiendo en posicional, los rivales encuentran un atajo por ese costado. En líneas generales el paso atrás que supuso la derrota tiene que utizarse para coger impulso en lo futbolístico. Los del Cholo demostraron poder de reacción y personalidad para revolverse ante las adversidades ante un equipaso (no me pareció tan gallo como Chelsea y City) con un Rodrigo de Paul sublime. El argentino es un centrocampista total, del siglo XXII, dinámico, intenso y que con sus precisión en los pases largos ayudó a llevar a cabo el plan trazado, los centrales de Klopp sin referente, sufriendo las contras diseñadas a Griezman. Bienvenido de nuevo a casa Antoine, y un João que demostró que estando al nivel de los dos últimos partidos se puede ganar la etiqueta de imprescindible. Partido que no sumó en la clasificación pero que debe multiplicar en convicción de que se va por buen camino.