Locura e inmerecida derrota que fortalece al Atlético

Partidazo. El Metropolitano vivió otro encuentro de esos que hacen afición, entre dos grandes equipos, con goles, emoción y decisiones polémicas por parte del colegiado. El Liverpool jugó casi todo el segundo tiempo con uno más, el conjunto inglés marcó de penalti el 2-3 y el VAR invalidó otro a favor del Atlético. No tuvo mucha suerte en este aspecto el equipo de Simeone, quien apabulló a su rival durante unos excepcionales minutos en la recta final del primer período. Alisson realizó paradas de gran mérito y fue el mejor del Liverpool. La derrota complica el pase, pero ratifica al equipo en lo que respecta a juego y a sensaciones positivas. Los aficionados despidieron a su equipo entre aplausos, una muestra de la satisfacción los seguidores con el juego del Atlético.

Griezmann. El delantero francés vino al Atlético para esto, para marcar goles y para ser un jugador decisivo en partidos tan importantes como ante el Liverpool. Griezmann es el futbolista del Atlético con más goles en competiciones europeas: lleva 30 y empieza a mostrar la calidad y la clase que tiene, la que atesoró en su primera etapa en el club madrileño. Griezmann enchufado es un futbolista superior y si encima conecta con João Félix, la pareja es de lo mejor que hay en el fútbol mundial. La pena fue su expulsión porque la noche estaba para que hubiera marcado algún gol más. Esa acción marcó, sin duda, el partido.

João Félix. Se le vio con muchas ganas, muy activo, con personalidad... En el 2-2 la jugada fue suya y la mejor noticia para el Atlético es que también comienza a ser un futbolista desequilibrante. Ante el Barcelona fue el mejor y frente al Liverpool también rindió a un gran nivel. El portugués sabe que lo tiene todo para triunfar y le falta creerse de verdad que es un fuera de serie.

Ambientazo. No hay nada como un encuentro con el ambiente del Wanda Metropolitano ante el conjunto inglés. Nada puede producir las sensaciones que se sienten en un partido así en un escenario como el rojiblanco. Fue un choque como los de antes, con llenazo, con la gente animando antes, durante y después... Con peñas venidas de todas las partes de España y alguna también del mundo... Tras muchos meses de penurias, de malas noticias, de lloros... ha vuelto el fútbol a lo grande al Metropolitano. La grada apretó cuando peor lo estuvo pasando el equipo y eso es algo impagable. El que haya ido al estadio del Atlético en un partido así sabe de lo que hablo.

Carácter. El Atlético mostró orgullo al verse por 0-2 al poco de comenzar el partido y también tras la expulsión de Griezmann. Es lo que le pide la afición a los suyos: además de intentar hacer un buen fútbol, que se dejen todo en cada acción, en cada jugada... Y el Atlético lo hizo. Tuvo que jugar durante casi todo el segundo tiempo con uno menos pero apenas se notó. Y el Liverpool sólo pudo con el conjunto madrileño de penalti. Pero nadie le reprochará nada al equipo del Cholo. Absolutamente nada. Incluso en el descuento el Atlético tuvo una clara ocasión, pero el disparo de Correa se fue alto cuando ya se cantaba el empate. Hubo sido lo justo. Pero en la locura del Metropolitano todo le favoreció al Liverpool.