El Madrid no se ajusta en defensa

El Real Madrid está mostrando dos caras diferenciadas en este inicio de la temporada 21/22. Un rostro de lo más alegre cuando toca atacar, con unos cuantos futbolistas en un gran estado de forma e inspiración, y otro, mucho menos feliz cuando hablamos de contrarrestar las acometidas rivales.

En Mestalla pudimos apreciar a un equipo con un bloque muy largo, provocado por una línea defensiva muy hundida durante todo el partido, a la que le costaba un mundo salir con el resto del equipo cuando había algún despeje o alguna transición.

Esto tuvo unas consecuencias muy claras, que el Madrid no pudiera defenderse hacia delante en casi ningún momento del partido, y si no puedes robar tampoco puedes correr, una de las situaciones donde los de Ancelotti son más peligrosos. La altura tan baja de la línea también provocó que las segundas jugadas tuvieran, en su mayoría, color valencianista y la oportunidad de volver a atacar.

Queda todavía mucho trabajo por delante para que el Real Madrid se pueda convertir en un bloque corto, sólido y que pueda defenderse con solvencia en cualquier altura del terreno de juego. Un equipo que quiere ser protagonista con el balón debe tener los mecanismos para poder recuperarlo rápido.