Un maravilloso apadrinamiento

Tener un mentor o una especie de hermano mayor en el trabajo es algo siempre muy útil. Puede incluso llegar a cambiar la vida. Aleja la soledad y hace sentir más fuerte. Si uno tiene la inteligencia de escuchar las palabras de aquella persona que rebosa sabiduría y experiencia, las posibilidades de crecer y de mejorar son muy altas. Recuerdo una confesión que me hizo Karim Benzema en el año 2009, pocos meses después de fichar por el Real Madrid. El delantero explicó que Cristiano Ronaldo le había dado varios consejos sobre cómo se debía trabajar en los entrenamientos en un club tan importante como el Madrid y en una Liga tan competitiva como la española. Benzema se hizo cada vez mejor futbolista y ahí está ahora, en la cima.

Y ahí está ahora, con el papel de hermano mayor, ayudando a los más jóvenes. Empezando por Vinicius Junior que está demostrando en los últimos partidos que merece un lugar de privilegio en el once de Carlo Ancelotti. Ver cómo el francés habla con el brasileño durante los partidos lo dice todo de la influencia que tiene Karim en el estado de gracia actual de su compañero. Y ver cómo se está creando entre ambos una "sociedad" tan complementaria como eficiente invita a muchas esperanzas. La velocidad de Vinicius y la pausa de Karim, la energía del primero y el saber hacer del segundo. Estamos presenciando un maravilloso apadrinamiento...