El Madrid es el orgullo del fútbol español

Somos la bandera.- El fútbol español está en horas bajas. No podemos negar la evidencia, aunque tengamos a cinco equipos en esta excitante edición de la Champions. Sevilla, Villarreal y Atleti no pasaron del empate. El Barça fracasó con estrépito con una derrota sonrojante ante el Bayern... Pero el Madrid, una vez más, salió al rescate para defender el orgullo de los nuestros. El Madrid, desde los tiempos de Santiago Bernabéu, siempre ha sido el embajador principal del fútbol español gracias a sus conquistas en la Copa de Europa. De esas ganó seis, las llamadas “en blanco y negro”. Y a esas añadió otras siete Champions, en riguroso technicolor. 13 veces hay que darle las gracias a este club por existir, por estar siempre ahí, en las duras y en las maduras. Esa presión le gusta, no le afecta. Y más teniendo a un maestro de ceremonias como Carlo Ancelotti, matriculado en la materia con cinco Champions: tres como técnico y dos como jugador. El Madrid sobrevivió a un campo de minas en San Siro, con un Courtois excelso en el primer tiempo y una reacción coral y ambiciosa en el segundo, que devoró a un Inter aturdido por su falta de puntería y por el nombre de su mayor verdugo en Europa. Desde que nací he visto al Madrid tumbar a los nerazzurri en la Copa de Europa, en la Copa de la UEFA y en la Recopa. Noquear al Inter se ha convertido en una maravillosa rutina.

El portero.- Un equipo campeón empieza por su goalkeeper y termina por su delantero centro. En esa materia está doctorado el acorazado blanco con Courtois y Benzema. Tibu es mejor cada día que pasa. En el primer tiempo agigantó su figura hasta parecer un muro impenetrable. Desesperó a Lautaro y al veterano Dzeko. Sobre todo al sacarle al bosnio un balón de gol con el pie derecho, en una parada-milagro que me recordó a una que le hizo Casillas al Bayer Leverkusen en la famosa final de la Novena, jugada en Glasgow. Courtois tranquiliza a sus compañeros con esas acciones que minan la moral del enemigo y refuerzan la de tu gente. Con Tibu, el madridismo es feliz.

Factor Rodrygo.- Se llama Rodrygo Goes, pero la afición ya le apellida Goles. Se lo ha ganado por su efectividad cada vez que salta al campo. El paulista no tiene la explosividad ni la vistosidad de Vinicius (enorme en el segundo tiempo), pero posee un don natural para asociarse con las redes enemigas. En el minuto 89 encontró el desliz interista para clavarles el aguijón de la victoria. Gran asistencia de Camavinga, que ha nacido de pie en el Madrid, y remate cruzado con la zurda a la hucha. 0-1, gol épico y triunfo de oro. El Madrid manda un mensaje a los poderosos dueños del PSG (triste empate en Brujas) y del City. No tendremos tanto dinero, pero tenemos orgullo de camiseta y una mezcla imperial entre veteranos (Modric, Benzema, Alaba, Carvajal, Casemiro, Nacho, Lucas...) y noveles (Militao, Valverde, Vinicius, Rodrygo o Camavinga). Con estos chavales se puede ir a heredar al fin del mundo si es necesario.

Feliz 15 de septiembre.- En un día como este, del año 2009, el Madrid de Pellegrini goleó al Zúrich en el estadio Letzigrund. El aplastante 2-5 llevó la firma de un once formado por Casillas; Arbeloa, Albiol, Pepe, Drenthe; Xabi Alonso, Lass, Kaká; Raúl, Higuaín y Cristiano. Un año más tarde, y en la misma fecha, el equipo blanco repitió estreno feliz en Champions, derrotando por 2-0 al Ajax con un once con varias novedades y el sello de Mourinho: Casillas; Arbeloa, Pepe, Carvalho, Marcelo; Xabi Alonso, Khedira, Özil; Di María, Higuaín y Cristiano. En este 15-S se acumulan los buenos recuerdos. Ancelotti tiene luz y se la ha transmitido a este equipo que hoy ha salvado el honor de nuestro fútbol. ¡Hala Madrid!