¡Karim ya está aquí!

Las escopetas dialécticas estaban preparadas. Porque si la mayoría de los aficionados franceses se mostraron encantados con el anuncio de la vuelta de Benzema con los Bleus, sabemos que, en la población y en la prensa, cierta gente aguantaba su rabia para poder soltarla anoche. Un tercer partido del madridista sin marcar le hubiera puesto en el disparadero. ¿Pero qué son dos encuentros complicados para un futbolista que ha tenido que convivir en Madrid durante una década con el desprecio, los pitos y, a veces, los insultos del público del Bernabéu? Benzema sabe mejor que nadie torear estos momentos difíciles y no ponerse nervioso cuando otros se dejan intimidar.

Su fe en sí mismo, su resistencia natural a la duda le han permitido marcar un doblete que le ha dado a Francia la primera plaza del grupo de la muerte y ser nombrado hombre del partido. El delantero ha necesitado algo de tiempo para adaptarse al estilo defensivo de la selección dirigida por Deschamps pero parece que ya ha encontrado su sitio en el equipo campeón del mundo. ¡Allez Karim!