Morata y Gerard, tras la estela de Torres y Villa

Nunca nos acostumbraremos a las celebraciones en diferido de los goles que provoca el VAR. Pero el del gol de Morata fue una celebración dulce. Era necesario ese gol. Y además llegó a pase de Gerard Moreno, el deseado. Esa pareja Morata-Gerard promete. Salvando las distancias y pretendiendo hacer una comparación amistosa y hasta amorosa, en el polo opuesto de odiosa, el madrileño y el catalán pueden formar una pareja de ataque de época como la que protagonizaron el Guaje Villa y el Niño Torres.

Faltan matices para que esa química se dé y el principal escollo es el sistema de Luis Enrique. Ese 1-4-3-3 se lo saben al dedillo ya nuestros internacionales. Manejar todos los momentos del juego con una estructura definida en la que cada jugador sabe lo que hacer es muy complicado para cualquier equipo y mucho más para una selección. Pero en ese dibujo están muy encorsetados los extremos y cuando Gerard juega ahí en banda se le aleja de lo suyo, que es el gol. Luis Enrique permite permutar las posiciones, pero debería dar libertad posicional en la zona de definición, para que Morata y Gerard mezclen como lo hicieron Torres y Villa. Seguir la estela y recoger el testigo de estos dos cracks es complicado. Y después del bajonazo del empate ante Polonia puede parecer imposible, pero Morata y Gerard (que tuvieron los dos el segundo gol en el penalti) serán decisivos ante Eslovaquia para que España siga en esta Eurocopa.