Ojo, Pintus no tiene ahora un Plan B

Soy el primero que ha celebrado la llegada de Antonio Pintus al equipo en el que dejó su exitosa huella hace unos años. Tras el calvario sufrido con las lesiones, la mayoría de ellas musculares, es evidente que a Dupont le había llegado la hora de hacer las maletas. Pero sería un error creer que Pintus es como un druida que tiene la fórmula secreta que le hará al Madrid de Ancelotti 2.0 volar por encima de sus rivales hasta ganar todos los títulos sin sufrir percances físicos ni bajas provocadas por las malditas y temidas lesiones. No olvidemos que en el gran éxito de Pintus, en la temporada 2016-17 con el Doblete de Liga y Champions, tenía un As de Oros bajo la manga. Zidane disponía de dos equipos de alta gama. Su Plan B, utilizado para ganar la Liga mientras los titulares descansaban para la Champions, estaba formado por gente como Nacho, Pepe, Danilo, Kovacic, James, Isco, Lucas Vázquez, Morata y Asensio. Así es más fácil repartir minutos y esfuerzos...

Por eso conviene festejar con mesura el regreso de Pintus, que hará bien su trabajo y que maneja el mismo lenguaje, futbolístico, materno y físico, que Ancelotti. Pero aquí tienen mucho que ver los jugadores. El que se cuida fanáticamente, el que come con prudencia y duerme las ocho horas reglamentarias, lo tiene mucho más fácil. A veces la clave del éxito habita en lo más obvio: un equipo unido y disciplinado puede con todo. Y más si eres el Madrid. Con Pintus o sin Pintus.