Los olímpicos se vacunan, el fútbol no

La noticia del positivo de Busquets ha puesto en ascuas a todo el mundo en la Federación. Ayer no había ningún otro positivo, pero como el contagio tarda algún tiempo en dar la cara no podremos estar tranquilos (o desesperados del todo) hasta bien avanzada la semana. De momento, el partido de mañana ante Lituania lo tendrán que jugar los Sub-21, apeados el jueves del Europeo en su semifinal contra Portugal. Con desgracia, por cierto, porque jugaron mejor. Se les convoca de urgencia para no suspender el encuentro, pero su propósito inicial, el de afinar la puesta a punto del equipo ‘mayor’, se ha esfumado.

En previsión de casos así es por lo que la UEFA consintió que las listas, habitualmente de 23, pudieran extenderse a 26. Se temía el azote del virus. Luis Enrique no las cubrió, se quedó en 24. La razón que dio es que sólo pueden vestirse 23 y dejar tres en la grada le parecía mucho. Siendo solo uno, siempre puede haber una baja forzada que no dé problemas. Aún queda margen, hasta las 21:00 del sábado 12, para retocar la lista por causas médicas. Habrá que ver el alcance del contagio en el grupo. Dentro de su burbuja, los jugadores y todo el cuerpo de la Selección viven a cara descubierta, en un ambiente alegre y normal. Crucemos los dedos.

Esto no pasará en los JJ OO, porque toda la expedición, unos 500, irá a Japón previamente vacunada. El bloque de la Selección son 51 personas, a las que bien podría haberse vacunado antes de la Eurocopa, que encima se celebra parcialmente aquí, con lo que el cante que ahora mismo estamos dando es inoportunísimo en estas fechas de reservas turísticas. La Federación deslizó ayer que lo pidió hasta dos veces a Sanidad, sin respuesta. Sin embargo, en su nota sobre el asunto no dice nada de eso. No me parece un tema baladí saber si se pidió o no, si se negó o no. Mientras, deseemos lo mejor a Busquets y crucemos los dedos por el resto.