¡Cómo hemos cambiado, chavales!

Hay una emblemática canción de Presuntos Implicados, mítico grupo de Yecla, con una letra cuyo estribillo todos hemos tarareado alguna vez: "Ah, cómo hemos cambiado, qué lejos ha quedado aquella amistad. Ah, ¿qué nos ha pasado? Cómo hemos olvidado aquella amistad". Podríamos aplicar el espíritu de esta canción a lo sucedido con Marcelo, Isco y Varane. Entre los tres suman 12 Champions, más del doble de todas las que ha ganado el Barça en sus 122 años de historia. Una pasada. En las dos últimas, la de Cardiff (4-1 a la Juventus) y la de Kiev (3-1 al Liverpool) fueron titulares indiscutibles. Estaban en la cumbre. Eran espléndidos en su desempeño. La afición los idolatraba...

Pero los años nos llegan a todos. Marcelo acaba de cumplir 33 años y Zidane hasta prefiere jugarse la Liga con un chaval del Castilla (Miguel Gutiérrez); Isco tiene 29, pero desde hace dos temporadas se ha dejado llevar y juega como si estuviese quemando los últimos cartuchos de su carrera. Su pasividad en los minutos que tuvo en Granada reflejaron la sensación de que el malagueño solo está esperando el finiquito para llevar su talento a otra orilla. Y Varane, 28 años, es muy bueno pero quiere verse en París liderando desde atrás a ese PSG que no sabe lo que es ganar una Copa de Europa. Los tres nos dieron mucho, pero su yogur ha caducado.