Nagelsmann no ha empatado con nadie

Nagelsmann no ha empatado con nadie. Es algo que probablemente vayan a escuchar la próxima temporada si el Bayern no llega lejos en la Champions. Mucho más si no gana la Bundesliga. Un ventajismo tan propio del fútbol como inevitable. Pero no se dejen engañar. La apuesta del gigante alemán es arriesgada, por supuesto. Contratar a un entrenador más joven que los grandes pesos pesados del vestuario (Lewandowski, Neuer, Boateng y Müller son mayores que el técnico) no es algo que se vea todos los días. Nagelsmann está acostumbrado a tratar con jóvenes promesas (Olmo, Neuhaus, Upamecano…) pero su filosofía de fútbol va más allá de los nombres.

El Bayern no ha contratado a un gestor para que controle los egos de un vestuario lleno de estrellas. Para nada. Lo que ha contratado es un reformista. Un obseso del fútbol posicional y la verticalidad, capaz de probar varios sistemas durante un partido y cambiar a sus jugadores continuamente de posición.

Con esa filosofía, Nagelsmann logró a sus 29 años clasificar al Hoffenheim, un modesto de la Bundesliga, a la Champions por primera vez en su historia. Al Leipzig lo metió en las semifinales de la Copa de Europa la temporada pasada y aunque el Dortmund le haya pasado por encima en la final de la Pokal, ha logrado que por primera vez en la historia que el equipo de la Red Bull quede segundo en los dos campeonatos más importantes de Alemania (Bundesliga y Pokal).

Y sí, Nagelsmann no ha ganado ningún título, pero a quién le importa. No necesita demostrar con títulos su enorme talento. Sólo tiene 33 años y ya es uno de los entrenadores más afamados del mundo. Y eso que no ha empatado con nadie….