Un peldaño más hacia la salvación

Empate a cero que devuelve al Espanyol a Primera División y que permite al Real Zaragoza subir un peldaño más en su angustiosa escalera hacia la permanencia. Al equipo aragonés le va a tocar sufrir hasta el final, pero eso no puede sorprender a nadie. Quedan cuatro jornadas y va a tener que sumar un mínimo de cuatro puntos más, a ser posible tres de ellos frente a un rival directo como el Castellón. A decir verdad, el empate frente al Espanyol convenía también al Zaragoza y hubo partido hasta un cuarto de hora del final, cuando ya nadie quiso agredirse y ya todo fueron pases horizontales y dejar correr el reloj.

La igualdad presidió la primera mitad. Los dos equipos salieron a neutralizarse, muy protegidos por su organización defensiva y sin apenas correr riesgos. El Espanyol no pisó el acelerador hasta después de la pausa de hidratación y amenazó con dos disparos de Darder y Embarba y un centro de este último que se le escapó a Cristian Álvarez y le golpeó después de forma involuntaria a Peybernes en una mano. El Zaragoza, al que sólo estiraron las conducciones de Bermejo, dispuso de su mejor oportunidad al filo del descanso en un cañonazo de Adrián.

El equipo aragonés le metió una marcha más al partido tras el descanso y Eguaras estuvo a punto de abrir el marcador con un disparo desde fuera del área, pero el Espanyol no tardó en reaccionar y Cristian Álvarez le negó a Puado la ocasión más clara de la tarde. Después de la segunda pausa para el avituallamiento líquido ya nadie quiso agredirse y todos dieron por bueno el empate.