Las cinco vidas del Espanyol

En un estadio histórico como La Romareda, el Espanyol certifició su ascenso a Primera menos de diez meses después en una temporada de récord. No hay club que se levante tanto rápido de sus caídas, ya sean sociales, económicas o deportivas, como el club perico, que ha subido a la primera en las cinco ocasiones que jugó en Segunda, respaldado por una pulsión de supervivencia que le convierten en una especie de Súper Hombre. Ante la debilidad, más fortaleza, la misma con la que se curten sus aficionados en una Cataluña que piensa en azulgrana. El perico vivió con orgullo una jornada liberadora.

Más allá del aspecto emocional, el ascenso lleva la firma de varios nombres propios y cuenta con una moraleja. Por ejemplo el de Vicente Moreno, que ha gestionado con mano firme una plantilla depresiva el curso pasado y con mercados repletos de rumores (enero fue el peor mes). También el de Puado y Melamed, sin duda dos jugadores icónicos a los que blindar y cimentar el proyecto futuro. RdT, que opta el pichichi, merece otro lugar en el podio meritorio, aunque la fuerza de este Espanyol ha sido el bloque, liderado por Darder o Embarba. ¿La moraleja? Tras disfrutar, toca planificar bien. Primera es otra cosa, bien lo sabe el histórico Espanyol.