'Lágrimas de campeón'

El Real Valladolid publicó este viernes el último capítulo del micro-documental que relata el calvario sufrido por Kiko Olivas hasta su reciente aparición, y que [spoiler alert] acaba con él emocionado en San Mamés, territorio mágico donde volvió a sentir el hormigueo de la competición. Desde entonces, el equipo se ha agarrado al efecto que ha producido su retorno para intentar alcanzar una mejor versión que, a decir verdad, se vio frente al Betis, donde ambicionó ganar más que nunca en mucho tiempo (cuando no, en toda la temporada).

Como si se tratara de una fragancia cara o de una pócima cocinada por dioses, insiste Sergio González siempre que puede en que "emocionalmente" el equipo no puede "perder esa fuerza" que ha dado a los blanquivioletas. Es por ello que no parece fácil que se le pueda ir a ver jugando un partido completo en las jornadas que quedan. Y sin embargo, no parece difícil pensar que, en los que pueda participar, en la medida que sea, será vital.

Esas 'Lágrimas de campeón' (que así se llama el último capítulo) reflejan un camino duro, a buen seguro, con más momentos malos que los que refleja el metraje, pero con un final feliz: el de pisar el verde de manera paulatina hasta terminar confirmando no solo la vuelta de Olivas, sino que parece que por él -ojalá hubiera sido así- no ha pasado el tiempo. Y es que lo difícil en estos casos no es volver, que también, sino hacerlo al mismo nivel, y si el suyo no es el mismo, lo parece, viendo el aplomo que devuelve a la zaga cada vez que juega.

El fútbol, como la vida, a la postre todo lo ordena; cuando se trata de un largo sendero, no caben las injusticias y cada uno recibe lo que se merece. Concediendo esto al balón, el destino del Real Valladolid será aquel del que se haga acreedor en las cuatro jornadas que quedan. Ahora bien; seguramente si el curso termina con aquella palabra maldita, y que aquí no será nombrada, sí habría una pequeña cuita para con Olivas, protagonista silencioso de las dos permanencias anteriores y quien ha vuelto para buscar la tercera.

Con permiso y con perdón de la producción del club [spoiler alert again], así explica el central su anhelo de volver a mantenerse en Primera: "Para eso estoy aquí, para eso he sufrido tanto tanto tiempo. Me da igual todo, lo que queda es el objetivo primodial de salvarnos. Me da igual mi año personal, yo lo que quiero es que el equipo se salve; lo demás es secundario". Así lo cree él y, en cierto modo, así lo es. Ahora lo importante, como diría aquel, es que la pelotita entre, en las porterías de Mestalla, a poder ser, primer escenario donde su pócima ha de convertirse en triunfo.