Un poco de clemencia, por favor

Vamos a intentar ser honestos de una vez. Y yo, el primero. Así que, pregunto: ¿soy ahora tan buen periodista como hace un año, en estos benditos tiempos de antes de la pandemia? Por supuesto que no. Porque ya no puedo ir a los estadios; porque ya no puedo asistir a los entrenamientos; porque ya no puedo sentarme en la sala de prensa de Valdebebas y tengo que hablar a través de la aplicación de un teléfono móvil; porque sin el contacto humano con la gente del fútbol he perdido ocasiones de recibir informaciones privilegiadas e, incluso, algunas sensaciones. ¿Y tú, profesor? ¿Eres tan buen profesor cuando las escuelas están cerradas y tienes que dar clase a través de la cámara de tu ordenador y con tus alumnos en sus casas?

Y tú, cocinero? ¿Eres tan buen cocinero cuando te faltan productos, que tienes que trabajar con la mascarilla puesta aunque haga un calor de demonios en tu cocina y que sólo puede entrar en tu restaurante cierto porcentaje de lo habitual? ¿Y tú, pequeño comerciante, artesano o gran empresario? ¿Eres tan bueno en lo tuyo cuando temes que la crisis económica ligada al COVID trastorne todas tus previsiones? ¿Y tú? ¿Y tú? ¿Y tú? Pues los futbolistas y los entrenadores son como tú y hacen lo que pueden en una época que afecta gravemente a la vida y al trabajo. Así que, un poco de clemencia para ellos también. ¡Por favor!