Ramos es un asunto internacional

No crean que la renovación de Sergio Ramos sea un tema puramente madridista o español. Hace ya semanas que mis contactos internacionales, empezando por mis compatriotas, me preguntan si, de verdad, existe la posibilidad de que el mejor central del mundo abandone el club blanco. Una preocupación que se nota también muchísimo entre mis seguidores franceses en Twitter e Instagram. Lo que emana principalmente de los mensajes es la incredulidad. La gente de fuera no entiende que una leyenda como el jugadorazo de Camas, pero sobre todo un futbolista tan bueno y tan necesario para su equipo, pueda estar en la situación de negociar legalmente con cualquier club del mundo.

Evidentemente algunos empiezan a soñar con un traspaso que sería sin duda la bomba del mercado y, por supuesto, el PSG está al acecho. Me cuentan desde París que no ha habido contactos con Ramos o su gente más cercana y que la amistad entre Nasser Al-Khelaïfi, el presidente del club galo, con Florentino Pérez impide cualquier operación hostil. Es decir, que sólo en el caso de una ruptura definitiva e irreversible de las negociaciones entre Madrid y su capitán, el PSG intentaría el fichaje. Esperemos que no se llegue a este punto. Entiendo a Ramos y al club. Pero creo también que si el Madrid debe hacer una excepción en su nueva política de contratos, esa debe ser con Sergio