Aprender a vivir sin Hazard...

Es duro afirmarlo, pero la realidad es tan cruda como incuestionable. Hazard lleva camino de ser un fichaje invisible. Primero porque casi nunca está (las ocho lesiones que acumula de blanco así lo han querido). Y segundo porque ya casi ni se le espera, lo peor que se puede decir de un futbolista espectacular que a todos nos tenía enamorados en su exitosa etapa en el Chelsea. Tanta ausencia acumulada obliga a resetearse y a mentalizarse de que el Madrid de Zidane va a navegar sin el belga. Sus apariciones son tan esporádicas que como corría ayer cruelmente por las redes sociales, "Hazard lleva más partes médicos que goles y asistencias". Aún no arrojo la toalla con él y quiero soñar con que esta será su última lesión relevante. Más vale...

Lo importante es que ahora Zizou sepa dar con la tecla para cubrir su baja. Su suplente natural es Vinicius, pero Zidane confía en el brasileño lo que yo en la posible existencia de vida en Marte. O sea, nada. En las alas (grandioso documental el de Casillas, por cierto) están también Rodrygo, que en Champions moja con asiduidad, el desconocido Asensio (ni chuta ni asiste, no lo entiendo) y Lucas (el soldado que nunca falla en el frente). Lo importante es que hoy el equipo no repita la caraja con el Shakhtar y asegure su pase para los octavos. Nos vamos conformando con poco...