Messi deja un Clásico de propina

Entre la multitud de incendios que rodean al barcelonismo, hay un detalle que está pasando inadvertido: el de hoy podría ser el último Clásico de Messi en el Camp Nou. De hecho, este sería el Clásico de la propina, porque hay que recordar cómo Messi le comunicó al Barça antes de empezar la temporada que se iba. El argentino acaba contrato el próximo 30 de junio y nada hace suponer que haya cambiado de opinión. Es más, todas las circunstancias de las que se quejaba para argumentar su marcha se han reforzado. Quedan unas elecciones como única bala en la recámara para hacerle cambiar de opinión.

Así que si el sorteo de la Champions League o el de Copa no dicen lo contrario, lo más probable es que el rey indiscutible de los Clásicos durante los últimos 15 años juegue su último partido como local ante el máximo rival en un estadio vacío. Una crueldad y una broma del destino que lleva ya un tiempo ensañándose con los barcelonistas. El más que probable último baile de Messi en casa con una de sus parejas favoritas merecía otras circunstancias ambientales. Ahora sólo queda que su actuación lo haga memorable.