Klopp, el Bayern y el tiqui-taca

Novedad. Empieza la Champions y no están los equipos españoles entre los favoritos. Es la primera vez en muchos años que esto ocurre. Es así. Ninguna otra liga de las cinco grandes ha notado la crisis del coronavirus como la nuestra. España ha pasado de ser el segundo campeonato en inversión en fichajes, sólo superado por la Premier, al cuarto, únicamente con la Bundesliga por detrás con menor gasto. Hay pocos fichajes y pocos movimientos de plantilla.

El debilitamiento afecta a Madrid y Barça, fundamentalmente, que a la postre son los grandes exponentes del fútbol español en la Champions. De hecho, son los únicos que han podido ganar el título alguna vez. Les acompañarán Atlético y Sevilla, a los que por ilusión y potencial se les ubica en una especie de segundo pelotón de aspirantes. Pero considerarlos favoritos es injusto para ellos y para su historia.

Lo del bajón de España podía intuirse. Son ya cinco temporadas consecutivas obteniendo menos puntos en el ranking UEFA que en la anterior. Las tres Champions del Madrid y la Europa League del Sevilla, en algún caso obtenidas contra pronóstico, han salvado los muebles de la Liga. El cambio de estilo futbolístico europeo tampoco ayuda. El tiqui-taca ha pasado a mejor vida y ahora se lleva el sello Klopp con el que triunfó el Liverpool y después el Bayern. Los clubes españoles no están diseñados para presionar tan fuerte ni para jugar tan vertical. Por eso la Champions que arranca tiene un sabor tan diferente al clásico español. Con el Madrid y Messi nunca se puede decir nunca, pero mucho tienen que cambiar las cosas para conquistar Europa. Demasiado.