La mujer sigue ahí

El deporte femenino se colgó nueve de las 17 medallas en Río 2016, lo que supuso el 53% de la cosecha española, y más de la mitad de los oros, cuatro de los siete conquistados. Mireia Belmonte, Ruth Beitia, Carolina Marín y Maialen Chourraut lideraron la recolecta. Desde entonces, y durante el siguiente ciclo olímpico, las mujeres no han parado de crecer. El presente 2020, con Tokio en el núcleo, era la fecha señalada para volver a recoger frutos, pero ya saben lo que ocurrió. La pandemia aplazó los Juegos a 2021 y paró la competición durante meses. La actividad ha vuelto, pero de forma asimétrica. Algunas disciplinas, como la natación, han tenido una presencia prácticamente nula. Y la mujer española, en consecuencia, no ha asomado tanto como nos tenía acostumbrados.

Dos nombres de este fin de semana, Joana Pastrana y Carolina Marín, nos recuerdan que siguen ahí. Que nunca se han ido. Joana se proclamó el viernes campeona de Europa de boxeo con un magistral triunfo ante la pundonorosa Katy Díaz. La onubense, por su parte, juega hoy la final de Dinamarca, tras una dura travesía por la recuperación de su lesión, el dolor por el adiós de su padre, el confinamiento… No son las únicas. Hace unos días, Carlota Ciganda peleó el PGA Championship, donde terminó tercera. En verano, Ana Carrasco, pionera del motociclismo, también pujaba por el título mundial de Supersport 300 hasta que una caída en septiembre la envió al quirófano con dos vértebras rotas. Las ciclistas Sheyla Gutiérrez y Mavi García han obtenido victorias internacionales con el Movistar. La atleta Esther Guerrero consumó un doblete nacional en 800 y 1.500 en apenas diez minutos. El Barça alcanzó las semifinales de la Champions de fútbol. Y en el lejano 1 de febrero, Garbiñe Muguruza disputó la final de Australia. No se han ido. Siguen ahí. No las olvidemos.