Pellegrini impulsa otra esperanza

Este Betis tiene pocas semejanzas con aquel que se impuso al Real Madrid hace escasos seis meses en el Benito Villamarín. Sí tiene prácticamente los mismos nombres, aunque las intenciones sobre el césped se parezcan poco a aquel proyecto dirigido por Rubi que terminó cayendo al vacío después del confinamiento. Pellegrini tomó los mandos y lo hizo con premisas que de momento contagiaron cierto carácter de ilusión al plantel y a la afición. Aunque eso no baste. El técnico chileno varió mentalidades, esbozó un mayor marco de esfuerzo sobre el césped y trazó líneas de fortaleza que parecían ausentes desde hace años. En las dos jornadas firmadas hasta ahora, el Betis tapó deficiencias defensivas que tanto daño provocaron en las últimas temporadas. Pese a ello los verdiblancos reinaron ante el Real Madrid en los últimos tres cursos con actuaciones convertidas en lo mejor de su temporada. Con Pellegrini, el trabajo prima sobre los fuegos artificiales.

Existe en Heliópolis la esperanza de que el equipo verdiblanco encuentre una especie de hombre milagro en Pellegrini para multiplicar por dos o por tres el rendimiento de un plantel que se quedó en la posición 15 hace unos meses. Para ello se espera al mejor Fekir, el que aspira a dar un salto cualitativo que lo eleve a la élite europea. También al mejor Canales, que sí aparece en cada cita cotidiana. La senda de Setién y Rubi está ahí. Pero Pellegrini quiere una propia.