La madurez de Alonso

Me gusta mucho más la faceta reflexiva de Fernando Alonso en las entrevistas, no sólo en AS, que sus comentarios un tanto arrebatados de las redes sociales. Siento desde hace lustros una incondicional admiración por el asturiano, me parece uno de los mejores pilotos de la historia de la Fórmula 1 incluso más allá de su palmarés. Desde la distancia, pero con la atención que exige su seguimiento en un periódico diario, he sido testigo de su crecimiento como persona y deportista. En camino de convertirse en un cuarentón (quien lo diría por su ambición y estado de forma), creo que ha alcanzado su madurez en ambas facetas, aunque ocasionalmente me desconciertan algunas de sus reacciones más precipitadas. Por ejemplo, cuando parece convencido de que el mundo está en su contra…

Leyendo la reposada entrevista exclusiva que ha concedido para nuestros lectores, identifico claramente al Alonso que me deslumbró desde antes de llegar a los grandes premios. Con el tiempo descubrí a un tipo sincero, humilde, algo tímido, trabajador incansable, apasionado de las carreras y con un talento descomunal. El mismo perfil que se atisba en sus declaraciones de más de 140 caracteres, cuando se siente cómodo y confiado, dispuesto a desvelar una personalidad fuerte pero también cordial. A su estilo, pero honesto y bondadoso. El ruido que genera la urgencia de los medios sociales nos lleva a todos a perder el rumbo en ocasiones, quizá más de lo deseable. Por eso he disfrutado tanto reconciliándome con la persona que me hizo sentir orgulloso por ser uno de los nuestros…