Del rumor a las certezas

Pues no. No era un invento periodístico destinado a vender papel o emitir horas y horas de radio y de televisión. Pues no. No era un rumor filtrado por un club para aparentar ser todavía el número uno del mercado de los galácticos. Pues no. No era un sueño auto inducido por unos aficionados que se sienten nostálgicos y que necesitan pensar en vestir de blanco a una nueva gran estrella del fútbol mundial. Pues no. No era nada de todo esto sino una verdad absoluta desde el primer día en que el nombre de Mbappé empezó a salir del anonimato y a sonar para el Madrid.

La portada de L'Equipe y la contundencia de las afirmaciones de mis colegas de Paris confirman un poco más que algo grande se está cociendo. Ya no hay marcha atrás y todo se va a decidir en las próximas semanas, en los próximos meses. Y el Madrid tiene que estar muy presente y ser muy astuto en lo que ya aparece claramente como una lucha entre tres.

En esta carrera, el club merengue posee varias ventajas. Primero porque el contacto continuo con la familia de Mbappé se ha establecido hace ya poco más de tres años y que la relación siempre ha sido de respeto y de entendimiento. Segundo porque el Madrid es el club más grande y que su historia es la garantía de ganar trofeos y Balones de Oro. Tercero, y eso es lo más importante, Mbappé siente un cariño natural y muy especial hacia el Madrid que el dinero del PSG o del Liverpool nunca podrá comprar. La carta de los sentimientos es la mejor que los responsables podrán jugar para conseguir su fichaje. Y como soy un viejo romántico, estoy seguro de que funcionará.