Una 'Real' cuenta pendiente

Sí, la Real Sociedad tiene una cuenta pendiente con el Real Madrid. Añado, tiene una cuenta pendiente en el Reale Arena a puerta cerrada. Porque con motivo de la vuelta del equipo de Zinedine Zidane a Donostia, es imposible no acordarse del atropello (así lo sentí) que sufrió en el convulso final de la Liga pasada cuando se jugó este mismo partido sin público en las gradas. Sin presión extra para las estrellas blancas, sin la animosa afición de la Real tratando de influir en las decisiones de los colegiados. Dio la sensación de que el arbitraje fue demasiado cómodo. Y así fue todo más fácil para el Real Madrid, al que no le deberían hacer falta esas ‘ayudas’ con la inmensa calidad que tiene en su plantilla. Todavía escuece aquel partido, porque no siendo la Real brillante de antes del confinamiento, no mereció perder.

 Y ahora estamos en la misma tesitura, con ganas de cobrarnos lo que pasó aquella noche. Aún recuerdo a Mikel Merino encendido tras el partido diciendo aquello de que “no puede ser que ante la duda todo iba para ellos”. Eso es lo sospechoso. No creo en las malas intenciones, pero sí en que es más fácil pitar a favor del grande, aunque para mi el equipo grande es mi Real. Y con el VAR todo se ve más. Aquella noche es cuando muchos pusieron en tela de juicio la eficacia del VAR. Y para más inri, el árbitro que estaba entonces en la sala VOR, Martinez Munuera, será el colegiado principal en esta ocasión. Un poco más de tacto sí que haría falta en las designaciones. Evitas suspicacias como las mias. O la de mi bien amigo Peio Godoy, seguidor acérrimo de la Real, que hizo un meme aprovechando el Festival de San Sebastián de estos días haciendo alusión a la película ‘El robo del siglo’.

No se si así entendéis lo de la cuenta pendiente que tiene la Real con el Real Madrid desde aquel 22 de junio. No es ninguna venganza, que no se me malinterprete; sino es cobrarse lo que aquella noche nos privaron de sumar. Estaría bien para reafirmar este proyecto con cambio de mago, se fue Ødegaard y llegó David Silva. Se hará raro ver al noruego enfrente, porque no lo esperaba ni él. Habrá que agradecérselo a Zidane, porque tenía hasta el billete de vuelta para el 12 de agosto ha cogido. A ver cuánto juega, que yo tengo mis dudas. Por muy bueno que sea, que lo es, el Real Madrid no tiene tanta paciencia para un chico que necesita paciencia. Y mientras tanto, nosotros nos ilusionaremos esperando el debut del canario, que es un lujo para un club como el realista. A ver si ayuda a cobrarse la deuda. Solo pido una cosa, que el VAR ni nadie vuelva a estropear el espectáculo. Y luego ya el fútbol que nos ponga en el sitio que merezcamos. Y si así gana el Real Madrid, le damos la mano deportivamente y a otra cosa, que esto es muy largo.