Evenepoel es el campeón del futuro... o no

Alejandro Valverde, de 40 años, estrechó la mano de Remco Evenepoel, de 20, para felicitarle por su victoria en la Vuelta a Burgos. El español dobla en edad al belga. La estampa simboliza dos ciclismos. Cuando Valverde comenzó a despuntar en 2003 tenía 23 años y se le consideraba muy joven para la época. Entonces lo normal era destacar más tarde, después de un proceso de maduración. Eso ha cambiado radicalmente en los últimos cursos. Los nuevos métodos de entrenamiento permiten adelantar el asalto a los podios. También ha cambiado la filosofía de los técnicos, que otorgan más confianza a estos corredores. Sólo queda por ver si empezar más pronto recorta también la longevidad. Ya ha habido síntomas con Nairo Quintana o Peter Sagan de que podría ser así.

Lo cierto es que Evenepoel ha dominado en Burgos con 20 años como si tuviera 28, pero eso no le hace excepcional. No hagan caso. Iván Ramiro Sosa también conquistó esta carrera en 2018 con la misma edad. Los ciclistas empiezan ahora la recolecta mucho antes. Por eso Egan Bernal ya se ha adjudicado un Tour con 22 años y Tadej Pogacar se ha subido al podio de una Vuelta unos días antes de cumplir 21. El aficionado al ciclismo vive deslumbrado con lo que puede llegar a ser Remco desde su eclosión como júnior, pero, al contrario de estos dos últimos corredores, todavía no ha debutado en una grande, ni ha demostrado que pueda ser competitivo durante tres semanas. También se desconoce su rendimiento en la alta montaña, en puertos encadenados por encima de 2.000 metros. El Picón Blanco y las Lagunas de Neila no sirven de referencia en ese sentido. Hay que verle en el próximo Giro. Evenepoel es un ciclista brillante, y todo apunta a que lo será mucho más. Pero es pronto, muy pronto, para augurar que marcará una época. O, si no, que le pregunte a Valverde.