Mr. Pentland

Míster Pentland fue justo lo que la mayoría llevamos dentro: un entrenador. El precursor y más innovador. Este rincón tratará de su gremio. De los inicios, las trayectorias y las anécdotas de sus sucesores. Modestos y profesionales. Españoles y foráneos. De club o seleccionadores. Bienvenido. Pase y tome asiento.

Autor: Alfredo Matilla

MÍSTER PENTLAND

Muñiz no da exclusivas

Como jugador ganó al Madrid más que a nadie, como técnico lleva tres duelos sin caer, hace una semana vivía en Málaga y ahora se estrena en Valdebebas con el Alavés.

Muñiz no da exclusivas
JAVIER GANDUL DIARIO AS

Fue el pasado jueves. Justo hace una semana. Primero le escribí y luego le llamé para recabar algún que otro dato más sobre Javier Calleja (Villarreal). El objetivo era rematar el penúltimo artículo de este blog. Colgamos después de 37 minutos de análisis futbolístico y, como siempre, de unas buenas risas. Él dándome la enhorabuena por un nuevo guiño realizado en las últimas semanas a la tierruca de Santander, y yo diciéndole que ojalá encontrara equipo pronto y que, por supuesto, me avisara llegado el momento. Ya saben, un periodista de verdad, por mucho que disimule haciendo otras cosas, vive de dar exclusivas.

El deseo sólo se cumplió a medias. A las pocas horas de esa conversación, el domingo, una alerta de AS en mi móvil anunciaba por sorpresa que mi interlocutor, Juan Ramón López Muñiz, firmaba como nuevo entrenador del Alavés sustituyendo a Garitano. Una alegría, concretada deprisa y corriendo el sábado, para un técnico al que conocí en 2008 en el Racing y que tuvo que salir de El Sardinero al final de esa temporada por la puerta de atrás pese a tener otro año más de contrato. Su pecado fue haber llegado a semifinales de Copa y haber dejado al equipo 12º en Primera... Cómo cambia el fútbol. Y la vida. Miren la siguiente enumeración para entenderlo todo mejor: en Vitoria firmarían ahora llegar al 19 de julio decimoséptimos en la tabla; Muñiz volverá a la élite mañana en Valdebebas; el Racing al que defendió de forma histórica y exclusiva en la UEFA está ya matemáticamente de nuevo en 2ªB; Francisco Pernía, el presidente que no supo, pudo ni quiso mantenerle en Cantabria, sigue con un pie en los juzgados presentando recursos y con el otro en la cárcel; y yo, pues aquí ando dándole a la tecla con orgullo, no lo oculto, pero jodido sin haber dado una noticia antes que los demás.

FUTBOL 08/0916/05/09 Juan Ramón López Muñiz, exentrenador del Racing y ahora en el Alavés, saluda a Alfredo Matilla (AS) en un entrenamiento del Racing ceebrado en Noja el 16 de mayo de 2009.

Más allá de esta cercanía sin filtraciones, objetivamente el Alavés y su afición pueden estar tranquilos con este discreto entrenador en estas horas tensas. No hablo de los resultados, que eso no los asegura ni tener a Messi. Está claro que si el asturiano logra atar la permanencia en los cuatro partidos que restan (Madrid, Getafe, Betis y Barça) se habrá ganado el otro año pactado de contrato y si, por el contrario, no es capaz de mantener la renta con los tres de abajo será el primero en regresar sin excusas a Málaga, donde vive y dejará a su familia. Es el riesgo de los objetivos a tan corto plazo. Yo a lo que me refiero es al conocimiento que pueda tener de la plantilla, en un momento delicado y con tan poco margen. Siempre recuerdo cuando el Racing quiso fichar a un prestigioso entrenador hace una década y me telefoneó a toda prisa antes de volver a hablar con el presidente, en la ronda de contactos que éste hizo, para preguntarme "de qué cojones jugaba un tal Marcano" y si era zurdo o diestro...

Llegar de repente a un lugar nuevo, con toda la maquinaria en marcha, siempre es incierto. Y más ahora. En diez días no sólo quedará demostrado si Muñiz es gafe o talismán, sino que quedará matemáticamente clasificado en una de las dos especies de técnicos que existen: la de aquellos que ven todo el fútbol que pueden, y a ser posible el más raro, el más lejano y el menos seguido para conocer a todas las plantillas posibles y estar actualizados de cara a posibles ofertas de trabajo; o la de los que ven al Madrid, Barça, Atleti y poco más y tienen confianza ciega en que alguna web estadística resolverá sus carencias en el futuro si son reclamados de urgencia para ejercer en Murcia o Galicia. Muñiz es de los primeros. Sabe quién se juega el descenso en Inglaterra, qué jugadores acaban contrato en el Mirandés y quién juega y qué equipo es favorito en la fase de ascenso a Segunda; así que conoce al detalle cómo está Pina, la proporción de goles por minuto de Lucas Pérez y las goteras en defensa.

Muñiz posee una base de datos, física y mental, que no envidia a las de Pedro Martín y Míster Chip. Por algo, cuando se fue de segundo a Ucrania, al Dnipro con Juande Ramos, acabó haciendo de casi todo y, entre otras cosas, de director deportivo. Se maneja tan bien en el campo como en los despachos, apoyado en su facilidad añadida con los idiomas. En España siempre está en las quinielas de segundas que quieren ascender (ya lo hizo con Málaga y Levante) y de los primeras que ansían permanecer. Es el hábitat donde mejor se mueve. Pero en el extranjero también tiene su mercado. De Emiratos Árabes le han llamado varias veces esta campaña. Y si no se fue es por lo que valora a las tres mujeres de su casa y al apego que le tienen a Andalucía. Ya sé que estas líneas a modo de perfil no hacen temblar al madridismo de cara a la nueva final de este viernes (22:00 horas), tranquilo al saber que Muñiz nunca ha ganado al equipo blanco y más pendiente de cómo será la celebración de Cibeles. Sin embargo, no es buena época para las confianzas: como jugador, el Madrid fue junto al Albacete, Valladolid y Celta el equipo al que más partidos ganó Muñiz de corto en Primera (5) y, en el banquillo, en los últimos tres duelos empató. Cuando estaba en el Levante hace dos temporadas, le sacó un 1-1 a Zidane en el Bernabéu y un 2-2 en la vuelta del Ciutat del Valencia. Mucho ojo: este tipo, os lo digo yo, ejecuta y no avisa.