Otra vez la fiabilidad de Sergio González en Valladolid

Rentable y eficaz. Así está siendo el rendimiento que está dando Sergio González desde que llegó al Valladolid. Ahora, cuando su equipo está virtualmente salvado por segundo año consecutivo, es necesario valorar la consecución, otra vez, del objetivo principal para el que fue contratado, dejar al Real Valladolid en Primera. Y lo ha hecho, como siempre, sin fallar en el momento clave. Sergio es un especialista de obtener un buen resultado en el momento de la verdad. Siempre ha sabido llegar bien a esos partidos decisivos, a todas esas finales, con su equipo dando la cara, fuerte física y mentalmente. Ha sabido fabricar un bloque casi imposible de superar defensivamente, muy rocoso y que rentabiliza al máximo cada gol que logra. Sabe manejar al grupo para que todos sumen y para no dejarse a nadie por el camino. Y le ha dado igual quien jugara ya que ha utilizado a toda la plantilla y a algunos jugadores del filial que no han desentonado.

Nadie debería olvidar que el Valladolid es el segundo presupuesto más bajo de la categoría y que no ha estado en posición de descenso ni una sola jornada. Mucho mérito. Es verdad que la vistosidad de su juego se puede debatir. Es cierto que la aportación ofensiva deja bastante que desear en muchas ocasiones, pero yo me pregunto si jugando con más alegría y valentía se hubieran sacado los mismos 39 puntos que ahora tienen literalmente salvado al Valladolid. El objetivo de Sergio es llevar la nave a buen puerto y no naufragar. Y lo consigue. Pedirle, además, que juegue como el Brasil del 70, con ese presupuesto para plantilla, parece exagerado. Un ascenso y dos permanencias, y el club creciendo, y vendiendo a Calero, a Salisu y no tardando mucho a Joaquín. Los jugadores se revalorizan, la economía de la entidad de Ronaldo avanza. Se ha hecho la obra del foso, la tribuna de los anexos, pronto la ciudad deportiva. Y para que todo eso pueda pasar hay que seguir en Primera. Y para seguir en Primera es fundamental confeccionar una plantilla competitiva como ha hecho la dirección deportiva y contar con un entrenador que saque el máximo partido a esos futbolistas, y Sergio lo ha hecho.

La forma en la que el Valladolid ha manejado todos los tiempos de la era COVID ha sido ejemplar. En las decisiones desde los despachos y en el manejo de todo lo deportivo. Aquí nadie se ha marchado sin terminar la temporada, se ha devuelto el dinero de los abonos, se llegó a un acuerdo económico con la plantilla por si no se jugaba, el equipo ha dado una excelente sensación en todos los partidos, se han sacado 10 puntos salvadores, el filial luchará por ascender. Hay que valorar las cosas bien hechas y disfrutar de ellas. Falta la guinda, faltan dos puntos o que fallen Leganés y Mallorca y estará todo resuelto. Y con Sergio y Gómez pilotando el barco dos años más. Motivos para la ilusión.