Parte del título pasa por San Mamés

Oportunidad. El Real Madrid afronta su siempre difícil visita a Bilbao con la sensación de tener cerca la posibilidad de conseguir el título de Liga. Un partido con aroma a final ya que, de conseguir la victoria, el Barça empezará su duelo contra el Villarreal a siete puntos de distancia más el goal average en contra. Obvio que es fútbol, el deporte mas imprevisible que conozco, y que no hay que lanzar jamás las campanas al vuelo hasta que tienes los objetivos bien guardados en el bolsillo, pero todos saben de la vital importancia de los resultados de esta jornada. El Athletic Club ha vuelto en un gran estado del confinamiento, metiéndose de nuevo en la lucha por los puestos europeos.

Solidez. Desde que Gaizka Garitano se hizo cargo del equipo, los leones han recuperado sus valores de siempre, su esencia. Es un conjunto tremendamente competitivo, de hecho ocupa el segundo lugar de LaLiga en duelos ganados, únicamente por detrás del Atleti, y posee la defensa mas fuerte de todo el campeonato como local. En 16 jornadas en San Mamés sólo han recibido 9 goles, dato brutal que indica lo complicado que es arañar victoria del feudo rojiblanco. Es un bloque muy sólido que concede muy pocas situaciones de gol al rival, muy presionante y que cuando roba ataca con verticalidad y profundidad.

Raúl García. Segunda o tercera juventud la que atraviesa el jugador navarro, ofreciendo un rendimiento espectacular, con una cifra de 13 goles luchando por ser el máximo goleador nacional. Gran parte de culpa de estos números la tiene el técnico, que, ubicándole en muchas ocasiones como falso nueve, ha conseguido optimizar sus virtudes en cuanto al duelo aéreo y la llegada al área rival, a la vez que el propio Iñaki Williams se beneficia de ello arrancando desde segunda línea y sacar partido a su máxima cualidad, la velocidad.

Peligro por la banda. También hay que destacar la excelente campaña que llevan los laterales, tanto Capa como Yuri, que es duda para el partido, le aportan muchísima energía al equipo desde los costados siendo una de las mejores parejas de laterales de toda LaLiga. Asimismo, Muniain atraviesa un buen estado de forma tras el parón.

Vigilancia. El Real Madrid necesitará igualar esa energía en los duelos y tener mucho cuidado con las arrancadas de Williams cuando el balón viaje en transición, que es cuando Iñaki aprovecha para ganar la espalda de la defensa rival. También tocará ofrecer imaginación, soluciones y acierto en el plano ofensivo ante un equipo como el Athletic que apenas concede ocasiones.