El mundo de Roncero

El Madrid es mi razón de ser y la de millones de aficionados en todo el mundo. Cargamos una mochila maravillosa con 13 Copas de Europa y 33 Ligas. La vida sigue siendo blanca y bella...

Autor: Tomás Roncero

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El día que Kubala 'fichó' por el Real Madrid

Fue el 31 de mayo de 1956 en Chamartín, en el homenaje que el Real Madrid preparó a Luis Molowny. Kubala aceptó la invitación para participar en él. Igual que Collar, del Atleti...

El día que Kubala 'fichó' por el Real Madrid

Imagínense ahora un partido de homenaje en el Bernabéu a Sergio Ramos, en el que aparte del capitán sevillano compartiesen con él camiseta e instantánea para la posterioridad Mbappé (estrella del PSG), Messi (Barça) y João Félix (Atlético de Madrid). Pues algo parecido es lo que aconteció el 31 de mayo de 1956 en Chamartín, lleno a reventar para acoger tan magna ocasión.

El club blanco le hacía un homenaje justísimo a Luis Molowny, ‘El Mangas’, por haber sido el delantero canario un baluarte en los años de la ‘hambruna deportiva’ en los que el club sufrió para hacer una plantilla competitiva por los gastos que acarreó construir el estadio Santiago Bernabéu. Quedaban sólo dos semanas para disputarse la primera final de la Copa de Europa, que midió en París al Madrid con el Stade de Reims (que cayó del lado español por 4-3). Pese a eso, el club se trajo a la estrella de los franceses, Raymond Kopa, que después ficharía ese mismo verano por los blancos tras convencerle Don Santiago. Ladislao Kubala, símbolo del Barça triunfal de inicios de los años 50 (hasta que llegó Di Stéfano en 1953 y acabó con todo hasta elevar al Madrid a lo más alto del fútbol español, europeo y mundial), también aceptó la invitación. Al igual que Enrique Collar, extremo legendario del Atlético, gran rival de la capital.

El Madrid goleó al prestigioso Vasco de Gama brasileño (4-2) en una tarde de fiesta, goles y emoción por el cariño que se sentía por el homenajeado, que acabó su trayectoria de 11 años como jugador madridista con 2 Ligas, la referida Copa de Europa, 1 Copa del Generalísimo y 1 Copa Latina, adornadas con 208 partidos y 104 goles (un promedio exacto de 0,50 por encuentro). Después permaneció tres décadas más en el club trabajando con la cantera, como primer entrenador en varias situaciones (logró desde el banquillo una Copa de la UEFA, una Liga y una Copa del Generalísimo) y como manager general. Luis Molowny recibió esa misma noche de su homenaje en 1956, tras el partido con los brasileños, la Medalla al Mérito Deportivo. Y en abril de 2001, Florentino Pérez le hizo entrega en Las Palmas de la insignia de Oro y Brillantes del Real Madrid. Más que merecido.