La incógnita Asensio

El regreso de Asensio es una gran noticia para todos los amantes del futbol, aunque las expectativas para los once partidos de la reanudación no pueden ser muy altas. Primero porque, tras diez meses en el dique seco por una lesión de rodilla, la vuelta al máximo nivel debe ser cuidadosa y gradual, evitando sobrecargar la articulación. Y también porque hay jugadores que, a pesar del parón, le ganarán en ritmo de competición, como Vinicius, por lo que será muy difícil que encuentre un papel titular, algo que por otra parte Zidane nunca le dio. Lo normal es que vayamos viendo a Marco saliendo desde el banquillo para aportar esa frescura y verticalidad que hicieron a todo el mundo ilusionarse con la progresión que podía tener aquel chaval.

Su rapidez en la conducción con la pelota pegada al pie izquierdo, su cambio de ritmo y su potente disparo son cualidades que no tiene cualquier futbolista. Zizou tiene un arma en el banquillo que no tenía hasta hace dos meses y la tiene que explotar en este tramo final. Pero será la próxima temporada donde veremos si este futbolista puede o no estar entre los grandes. Su última temporada antes de la lesión fue bastante floja y aportó mucho menos de lo esperado de su calidad ofensiva. Entonces se vio un Asensio algo tibio, como si le faltara personalidad para tomar las riendas y competir por ser el mejor. Quizá tampoco le ayudó el hecho de que el entrenador de entonces, Lopetegui, no le diera la continuidad en el once que reforzara su confianza, pero ahí también se tiene que ver la ambición y las ganas de ser alguien importante en un vestuario lleno de estrellonas como el del Real Madrid. A sus veinticuatro años todavía está a tiempo de darse ese impulso que hace falta para estar entra los líderes y es de esperar que la experiencia de la grave lesión le haya hecho madurar y crecer. Para ser un crack, el año que viene tiene que ser titular habitual.