La tensa espera del fútbol europeo

Exceptuando a Bélgica, que ha dado portazo por su cuenta para desagrado de la UEFA, anunciando que da por concluido su campeonato y que designará sus representantes europeos para la 20-21, y a Bielorrusia, que juega su campeonato como si nada ocurriese, el resto de Europa está como nosotros: con el fútbol parado y esperando que el Ángel Exterminador pase de largo. Una tensa espera en la que surgen discusiones. UEFA ya ha amenazado a Bélgica con no dejarles estar en las competiciones en la 20-21 por no completar su campeonato. El anuncio no ha impresionado a Holanda, que medita sobre si tomar el mismo camino.

La tensa historia va creando tensiones. Hay países donde algunos quieren terminar ya, y a los que lo demandan se les ve el plumero. En Italia, por ejemplo, ese movimiento es mayoritario entre los que están por abajo, y así eludirían el descenso y tendrían el mejor motivo para reducir drásticamente el pago a los jugadores. En España se ha ido creando, a cencerros tapados, un movimiento para terminar ya, sin descensos y dando cabida en Primera al Cádiz y el Zaragoza, escapados en Segunda. Ellos dos, más todos los 'primeras' en peligro de descenso y los 'segundas' en el mismo caso, forman un grupo muy amplio que empuja en esa dirección.

Los días pasan despacio entre una nube de reuniones telemáticas cuyas conclusiones son que hacen falta 15 semanas: dos de entrenamientos, nueve para las competiciones y cuatro de vacaciones. Quizá haya que pisar agosto. Eso obligaría a apretar la 20-21 pisando fechas FIFA y Navidades. Pero no se podrá extender más allá del 29 de mayo, compromiso adquirido con UEFA y CONMEBOL cuando movieron de año la Copa América y la Copa de la UEFA. Así que el límite para volver jugar sería el 21 de junio. A partir de ahí, las competiciones se darán por muertas... o se reanudarán en otoño, a costa de reducir las del curso próximo. Será otra discusión.